¿Agua con buena vibra?
YANNINA THOMASSINY | MÁS POR MÁS
|04 Sep 2012
Desde que la publicidad convenció a la humanidad de que tomar 2 litros de agua al día es indispensable, todo el mundo lo hace. Pero no analizan que el líquido que ingieren podría estar “mal vibrado”.
La teoría del científico japonés Masaru Emoto sustenta en que el ambiente, la música y el proceso que sufre el agua, modifica el comportamiento de los cristales que la integran.
Él realizó el siguiente experimento: colocó 2 vasos de agua. El primero escuchó música de Beethoven y al cabo de unas horas los cristales se embellecieron, adoptaron formas de copos de nieve. El segundo, estuvo bajo el sonido del heavy metal y los cristales se tornaron con formas antiestéticas, como de vidrio estrellado.
Casa del agua, un proyecto que no se encuentra todos los días, ha hecho caso a las teorías de Emoto para dar vida a este espacio, que con mucho amor, viene a concientizar a la colonia Roma de que lo que toman sí importa.
El proceso de fabricación comienza con su colecta. El agua de la lluvia es quien los provee. Tienen un parque vertical en el techo del negocio, muy al estilo del Highline park de Nueva York: lleno de lavanda, pasto, madera reciclada y mesas.
Puedes visitarlo, llevar un libro y disfrutar del paisaje, además tienen Internet gratis.
Este piso tiene un sistema de captación que guarda el agua que recibe. Después, pasa por un proceso de triple filtración, evaporación y condensación que la hace 100% pura.
La remineralizan e ionizan, incrementando sus propiedades alcalinas y capacidad hidratante y antioxidante. Tienen el estándar de purificación más alto del mercado.
Por eso la llamaron “el agua local”, porque no se transporta, nace ahí y se vende ahí.
Lo mejor de todo viene una vez superados estos pasos. Armonizan las moléculas con intención mediante un proceso de formas de flujo: luz, música clásica y piedras con mensajes de amor, gratitud y respeto.
Una vez lista, la embotellan en un frasco de vidrio que tiene grabados impresos con diseños muy lindos.
Cada botella cuesta $30 pesos, pero para apoyar el reciclaje, cada vez que la lleves, por $10 pesos más, te la rellenan.
Leonardo Da Vinci dijo: “el agua es la fuerza motriz de toda la naturaleza”, así que consumir y apoyar proyectos como éste, vale la pena.
Lugar: Casa del agua
Dirección: Puebla 242, Roma.
Teléfono: 6277-7009.









