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Rafael Caro Quintero, el primer "narco de narcos"

Caro Quintero, nacido en Sinaloa, la cuna de los grandes capos, alguna vez ofreció pagar la deuda externa

AFP

10 de Agosto 2013
Después de 28 años preso, un tribunal federal absolvió al narcotraficante Rafael Caro Quintero.

El legendario capo Rafael Caro Quintero, liberado tras 28 años en prisión, fue un ícono de las primeras generaciones de narcotraficantes mexicanos.

El llamado 'narco de narcos' gozó de una enorme impunidad, rodeado de mujeres y riquezas, al punto de autorizar el asesinato de un agente de la DEA.

Caro Quintero fue detenido en 1985 cuando tenía 33 años y era un hombre "narcisista, egocéntrico, tenaz, oportunista, ambicioso, utilitarista y rebelde", según su perfil criminológico.

El capo, que nació en 1952 en Badiraguato, Sinaloa, cuna de muchos de los narcotraficantes más importantes de México, sólo estudió hasta primero de primaria, lo cual no fue obstáculo para que inscribiera su nombre entre los primeros grandes capos de la droga, junto a Miguel Ángel Félix Gallardo y Ernesto Fonseca alias "Don Neto".

EL CÁRTEL DE GUADALAJARA

A los 18 años inició su carrera en el narcotráfico como vendedor de marihuana y creó una leyenda a su alrededor que le hizo ser conocido como el "Narco de narcos".

Junto a Félix Gallardo y "Don Neto", Quintero fundó el hoy extinto cártel de Guadalajara, que reunió en su seno a los principales traficantes mexicanos.

Los tres fueron detenidos en la década de los 80 y acusados del asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena.

Tras la caída de los capos, el cártel de Guadalajara se dividió y socios como Joaquín "El Chapo" Guzmán (cártel de Sinaloa) y los hermanos Arellano Félix (cártel de Tijuana) se independizaron y pronto entrarían en guerra por el control de territorios y rutas hacia Estados Unidos.

OSTENTOSO Y ALARDEANTE

Caro Quintero "era un gran corruptor de autoridades, con un alto poder económico que le ayudó en su liderazgo y que lo hacía ostentoso y alardeante", describe Idalia Gómez, periodista experta en temas de narcotráfico y conocedora de su expediente penal.

Según las historias que han trascendido del capo, alguna vez ofreció pagar la deuda externa a las autoridades mexicanas para que lo dejaran operar y solía ayudar a la población más desfavorecida.

Caro Quintero llegó a acumular una fortuna de casi 500 millones de dólares y la impunidad de la que gozaba, incluso se podía ver desde las alturas cuando alguien sobrevolaba el extenso territorio del rancho El Búfalo, en Chihuahua.

El Búfalo era un emporio con inmensos plantíos de marihuana, donde un ejército de campesinos trabajaba con todo tipo de infraestructura de empaque y transporte. "Era imposible no verlo", agrega Gómez.

Enrique Camarena, de origen mexicano, logró penetrar al cartel de Guadalajara cuando México era sumamente celoso de que agentes extranjeros intervinieran en acciones encubiertas.

En venganza por la ubicación de El Búfalo, donde las autoridades incautaron cerca de 8 mil toneladas de marihuana que tardaron más de una semana en quemar, Camarena y el piloto mexicano Alfredo Zavala fueron secuestrados, torturados y asesinados, un crimen que provocó la ira del gobierno estadounidense.

Este viernes, Caro Quintero fue dejado en libertad por un tribunal de Jalisco que decidió invalidar su condena por el asesinato de Camarena al considerar que debió ser juzgado por el fuero común y no el federal.

MUJERIEGO Y VANIDOSO

El capo, de 60 años y liberado la madrugada del viernes con un pelo completamente gris, en su época de gloria vestía como un clásico ranchero mexicano, siempre con bigote bien cortado, lujosas botas, cinturón y sombrero vaqueros.

Cuando lo detuvieron le fueron decomisadas una pistola con cacha de oro y otra arma con sus iniciales grabadas, además de joyas.

Caro Quintero se casó muy joven y tuvo varios hijos, a los que estando en la cárcel prohibió dedicarse al narcotráfico, aunque el pasado junio el Departamento del Tesoro estadounidense señaló a 4 de ellos y a su esposa como parte de una red que ha seguido invirtiendo dinero del capo en negocios legales en Guadalajara.

Pero Caro Quintero fue conocido también por haber tenido muchas mujeres, entre ellas Sarita Cossío, hija de un exgobernador de Jalisco y con quien fue encontrado en la cama cuando lo aprehendieron en Costa Rica en abril de 1985.

En el afán de proteger la reputación de la joven de alta sociedad de Jalisco, la policía dijo que había sido secuestrada por el narco.

Caro Quintero siempre buscó meterse entre las familias de abolengo como un empresario respetable y aparecer en las páginas sociales. Fue así como sedujo a Sarita con serenatas y costosos regalos.