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En dos años aumentó el número de quienes se animan a trabajar como freelance. Arte Michel Laris

Trabajar por la libre

El número de profesionistas independientes en la CDMX aumentó 35% en dos años, principalmente por las malas condiciones de los empleos fijos.

ARTE: MICHEL LARIS

Paula Nicolás tiene 29 años, es diseñadora y decidió trabajar por su cuenta después de que la despidieron de una empresa en donde trabajó cinco años, su primer empleo después de salir de la universidad.

La idea de dejar las oficinas ya rondaba su mente y con el dinero que le dieron de su liquidación terminó por convencerse.

“Fue una experiencia extraña: conseguí unos proyectos rápido, pero el problema fue acostumbrarme. Yo tenía una rutina y de repente me encontré con que tenía tiempo libre, con que podía quedarme en casa para trabajar. Pero también me enfrenté a que ganaba menos dinero porque no tenía una quincena segura”, dice.

Fue cuestión de tiempo, y de algunos tropiezos, para que Paula le encontrara el modo a la vida de freelance, aprendiera a distribuir su tiempo, a planear sus finanzas y sobre todo a atraer más proyectos, pues, afirma que sí se puede vivir de ser tu propio jefe.

Y Ella no es la única: en la Ciudad de México hay 4 millones de personas ocupadas, de ese total, 72.4% son asalariadas mientras que otro 23% trabajan por cuenta propia, según estadísticas del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi).

Bajo la categoría “trabajo por cuenta propia” se encuentran todas aquellas personas que no reciben un sueldo fijo, como los comerciantes, los que viven de las propinas y aquellos que teniendo una profesión trabajan por proyectos.

De profesión independiente

De acuerdo con consultorías especializadas en temas laborales como E-Lance y publicaciones como Forbes, existen algunas profesiones con mayor tendencia a tener trabajadores por cuenta propia, algunas de ellas son: diseño, comunicación, marketing, tecnologías de la información, sistemas, programación y desarrollo de páginas web.

Este tipo de empleos, fuera de una oficina y alejados de un mecanismo burocrático han ganado terreno entre los jóvenes debido a las condiciones poco favorables que algunas empresas ofrecen bajo empleos fijos.

Un ejemplo son los salarios, de acuerdo con la Encuesta de Ocupación y Empleo del Inegi, el sueldo promedio mensual de un egresado de licenciatura en México es de 6,870 pesos.

“Cada vez se ofrecen salarios más bajos, los horarios son más extensos y además los contratos ya no son estables. El contexto en el que ya no hay seguridad laboral y de todas formas te van a presionar, hace que los jóvenes reflexionen sobre cómo quieren trabajar”, explica Karina Cruz, consultora independiente en recursos humanos.

Ser freelance o profesional independiente no es un fenómeno nuevo, pues siempre han existido personas que buscan emprender, sin embargo, los problemas económicos, laborales y sociales, aunados a las facilidades que ofrece el internet, han hecho que esta modalidad de empleo vaya al alza.

Un ejemplo es que entre 2013 y 2015 el número de freelancers aumentó 35%, de acuerdo con cifras de la consultoría E-Lance.

No es cosa fácil

A pesar de que puede sonar prometedor, la modalidad de trabajo de los freelancers está llena de obstáculos, explican especialistas.

Quedarse sin proyectos, vivir retrasos en los pagos, tener que administrar bien el dinero e, incluso, no tener un lugar fijo para trabajar son los principales obstáculos a los que se enfrentan.

“Hay problemas desde el momento en el que te enteras que debes facturar, tienes que hacer trámites ante Hacienda y necesitas una cuenta bancaria para que te hagan depósitos. Todos son trámites que te quitan tiempo y hacen que te enfrentes a muchas cosas que seguramente antes ignorabas”, dice Paula Nicolás.

Una vez hechos los trámites, afirma, hay que brincar otras trabas como buscar y afianzar proyectos, hacerse de clientes, aprender a hacer presupuestos, elaborar contratos básicos cuando los compromisos laborales tendrán una duración determinada. Incluso, definir si se va a trabajar en casa, en una cafetería o en algún otro espacio. Quienes trabajan por la libre sostienen que el empleo por cuenta propia requiere disciplina para cumplir las metas de entrega.

Paula Nicolás, por ejemplo, explica que en una ocasión una empresa de la industria de la salud a la que le hizo el diseño de su página web se retrasó dos meses en enviarle el pago por supuestas fallas en su sistema, lo que le atrajo conflictos económicos que la hicieron aprender a ahorrar y prevenir inconvenientes.

“Yo no puedo decirle al casero que me espere, tampoco a los de la luz, el gas o a los de la línea telefónica. Son problemas a los que nos enfrentamos, pero con estas experiencias también se aprende con quienes sí y con quienes no volver a trabajar”, dice.

Otra de las dificultades es quedarse sin proyectos durante un tiempo considerable, sin embargo, algunos trabajadores por cuenta propia han visto como alternativa unirse a comunidades dedicadas a unir freelancers con oportunidades en otros países, sin tener que desplazarse.

Esto permite que quienes trabajan por su cuenta adquieran experiencia profesional a nivel internacional aún sin trasladarse a otros países.

En cifras:

  • 4 millones de personas en la Ciudad de México tienen un empleo.
  • 23% de quienes laboran en la capital lo hacen por cuenta propia.
  • 6,870 pesos es el salario promedio mensual de un egresado de licenciatura.


Reportera que camina la CDMX. Ideática y platicadora en sus ratos libres. Escribe de madrugada y duerme en el autobús. Convencida que las personas están hechas de historias y no sólo de tripas y huesos. De la vida aprendió a no tener sentimiento de escasez.


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