Fuertes Indicios

Redacción

ANARQUÍA

Contamos con fuertes indicios de que colonias enteras de la delegación Benito Juárez empiezan a convertirse en tierra de nadie. La autoridad ahora, es la que imponen los delincuentes.

Una noche cualquiera una colaboradora de este diario es agredida en la Portales Sur; el hampón la asalta, amenaza con pistola y le vierte gas pimienta a menos de 10 calles de 3 módulos de la SSPDF.

El llamado de auxilio al 066 es inútil porque hasta el tercer intento entra la llamada. Minutos después llega un uniformado de la Secretaría de Seguridad Pública quien recomienda no levantar denuncia porque “no la van a pelar pues no se llevaron el auto”.

El subordinado de Manuel Mondragón y Kalb advierte que tampoco la cámara de vigilancia cercana podrá ayudar porque “está apagada”. Valiente ayuda de la patrulla P38-03 Portales.

Y mientras, el jefe delegacional, Jorge Romero Herrera, en la grilla de su partido Acción Nacional.

PARKING

Los fuertes indicios que circulan en el antiguo Palacio del Ayuntamiento, donde aún despacha Marcelo Ebrard, dicen que el carril bus-bici que hace apenas unos días se confinó en el Paseo de la Reforma, tiene los días contados.

Resulta que, en una hora común, un automovilista puede tardar hasta 20 minutos en avanzar del Auditorio Nacional al Circuito Interior sobre la vialidad a la que se le “robó” un carril para destinarse al uso de ciclistas y que no está bien señalizada.

Al parecer la contaminación que generan los autos estacionados no fue medida por la secretaria del Medio Ambiente, Martha Delgado y ya salió más caro el remedio que la enfermedad.

Quien la conoce asegura que fue más bien una ocurrencia de la ambientalista acompañada de una sonrisa amplia al decir “se vería muy bonito el carril bus-bici en Reforma”.

LA CADERITA

Los diputados locales deberían, aunque sea de vez en cuando, dar ejemplo de humildad. Tal es el caso del legislador José Valentín Maldonado quien por la noche del viernes se hizo acompañar de cuando menos 3 guardias para ir a bailar a un antro de Polanco.

¿Será que la misión de hacer leyes es tan peligrosa o que levantar las manos y mover la cadera se ha vuelto un asunto de seguridad? Hay fuertes indicios de que los diputados a la Asamblea Legislativa del DF son representantes populares y deberían tenerlo presente con palabras mayúsculas.