El Paseo de las Heroínas se convierte en un espacio de reconocimiento a mujeres que dejaron huella en la historia nacional
Paseo de la Reforma es una de las avenidas más emblemáticas de la CDMX al combinar historia, cultura, arquitectura y modernidad. Por muchas décadas, sus glorietas y andadores sólo estaban adornados con estatuas de personajes masculinos que han destacado en diversas épocas de México.
Pero eso cambió en 2020 cuando el gobierno capitalino, bajo la administración de Claudia Sheinbaum (hoy Presidenta de la República), decidió llevar a cabo el proyecto Paseo de las Heroínas para honrar y visibilizar a las mujeres que también contribuyeron en la construcción de la patria y la democracia de nuestro país.
La primera estatua que se colocó fue la de Leona Vicario, periodista, activista y notable heroína de la Independencia de México. Algunos archivos históricos destacan que durante el movimiento envió ropa, medicina y armas a los insurgentes, así como información sobre las acciones políticas y militares ocurridas en la capital.
Posteriormente se develaron las efigies de:
Josefa Ortiz Téllez Girón, “La Corregidora”
También una figura clave de la Independencia, ya que desde su posición como esposa del corregidor de Querétaro (Miguel Domínguez) participó activamente en las conspiraciones contra el dominio español. En 1810, al descubrirse el plan independentista, logró avisar a los Insurgentes (Miguel Hidalgo, Ignacio Allende y Juan Aldama) del peligro inminente, lo que permitió adelantar el levantamiento armado.
Gertrudis Bocanegra
Operó en Pátzcuaro y Tacámbaro (Michoacán) recolectando armas, dinero e información, y persuadiendo a otros para sumarse al movimiento independentista. En 1817 se involucró en una red de conspiradores para tomar Pátzcuaro y fortalecer la campaña que Javier Mina pretendía lanzar sobre el Bajío. Sin embargo, fue capturada y condenada a muerte por conspirar contra la autoridad real.
Sor Juana Inés de la Cruz
Juana Inés de Asbaje Ramírez de Santillana, conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, es considerada una de las escritoras mexicanas más emblemáticas del siglo XVII, además de ser pionera en la lucha por la igualdad de género y la educación.
Margarita Maza Parada
Defendió a la patria en momentos cruciales como la Guerra de Reforma y la intervención francesa. Su vida estuvo marcada por convicciones liberales y no únicamente por su matrimonio con Benito Juárez.
Sara Pérez Madero
Se involucró activamente en el movimiento antirreeleccionista, enfrentando el exilio y la represión junto a su esposo Francisco I. Madero, quien fue acusado de sedición por el gobierno de Porfirio Díaz.
Juana Belén Gutiérrez
Fundadora y editora del periódico antiporfirista Vésper, el cual mantuvo vínculos con círculos políticos ampliamente reconocidos como el Partido Liberal Mexicano (PLM). También apoyó la campaña maderista, se pronunció contra el huertismo, participó en el zapatismo y se mantuvo activa durante la posrevolución.
Carmen Serdán Alatriste
Fue una valiosa colaboradora en la campaña antirreeleccionista maderista llevada a cabo en su estado natal: Puebla.
Matilde Montoya
Se convirtió en la primera mujer del país en obtener un título de médico en 1887, inspirando a otras mujeres a seguir carreras en campos tradicionalmente dominados por hombres.
Dolores Jiménez y Muro
Activista, escritora, periodista e ideóloga de la Revolución Mexicana que respaldó a Francisco I. Madero y Emiliano Zapata.
Elvia Carrillo Puerto
A principios del siglo XX puso en el debate público el derecho al voto de las mujeres, el control de la natalidad y la necesidad de una educación mixta y laica.
Agustina Ramírez Heredia
Según se cuenta, impulsó a 12 de sus 13 hijos a defender la soberanía nacional junto a Benito Juárez, durante la intervención francesa.
Hermila Galindo
Durante el periodo revolucionario luchó por consolidar los derechos, la equidad, la justicia y libertad para las mujeres de nuestro país. Dicha labor como maestra, política y periodista la hacen una pionera del movimiento feminista en México.
Heroínas ancestrales
La semana pasada se develaron otros seis monumentos dedicados a mujeres, en esta ocasión indígenas, como un acto de justicia histórica y de profundo significado simbólico para la nación en contra del racismo, clasismo y machismo.
“Es un reconocimiento a quienes han sostenido, desde sus comunidades y a lo largo de los siglos, quizá milenios, la vida cultural, social y espiritual de México”, expresó la presidenta Claudia Sheinbaum.
Se trata de Tz’ak-b’u Ajaw, conocida como “la Reina Roja”, una de las figuras políticas más destacadas en la historia de la realeza maya en la ciudad de Palenque; Tecuichpo-Ixcaxochitzin, “Flor blanca”, hija del tlatoani mexica Moctezuma Xocoyotzin; y la Señora 6 Mono, quien desde pequeña fue educada para liderar el señorío de Jaltepec, en el actual estado de Oaxaca.
También está Xiuhtlaltzin, recordada como la primera gobernante tolteca que dirigió la ciudad de Tollan-Xicocotitlan (hoy Tula, Hidalgo); Malintzin, mujer nahua crucial en la Conquista de México que gracias a su dominio de cinco lenguas le permitió mediar entre pueblos y tender puentes en tiempos de violencia y opresión durante la colonización; y Eréndira, legendaria princesa purépecha que se convirtió en un símbolo de resistencia contra los españoles.
También hay una figura dedicada a las “Mexicanas Anónimas Forjadoras de la República”, cuya intención es visibilizar y reconocer la contribución de las mujeres en los diferentes campos de la vida social de nuestro país
- 20 esculturas de mujeres suma en total el Paseo de las Heroínas
