17 de noviembre 2023
Por: Xally Miranda

Ojitos de huevo: comedia para desafiar lo políticamente correcto

La nueva serie de Netflix demuestra que se puede hablar de los problemas de un mundo no pensado para la diversidad funcional sin caer en el melodrama

En la nueva serie de Netflix, Ojitos de huevo, un chico que decide convertirse en comediante buscará junto con su mejor amigo, que funge como mánager, cumplir su sueño en una ciudad llena de adversidades.

La única diferencia de esta cómica aventura con otras es que los obstáculos a vencer parecen ser más difíciles para ambos, no porque el protagonista sea ciego y su compañero tenga parálisis cerebral, sino porque el mundo trata de ser políticamente correcto, aunque tampoco está diseñado para la diversidad.

Ojitos de huevo no es una historia que salga de la nada, sino que su guión semibiográfico (escrito por Big Drama, Olfa Masmoudi y Sara Pinet) está inspirado en la vida del standupero mexicano Alexis Arroyo (conocido como Ojitos de Huevo) y también en las experiencias de su colega Kike Vázquez (Kike Bien Parado), quien toma el rol coprotagoista.

A su vez, momentos de sus rutinas de comedia están esparcidas en algunas escenas. Ninguno tenía experiencia en la actuación, pero el proyecto los convenció tanto que se lanzaron.

Para Alexis, lo que lo motivó a cambiar el escenario por la filmación fueron las ganas de contar su historia desde (irónicamente) su punto de vista. “(Es) Hablar de un tema que muchas veces se considera tabú o que se considera que sólo se puede tocar desde la tragedia o el drama, desde ‘es un superhéroe, un angelito’; (aquí es) hablarlo desde la comedia y decir que somos personas como cualquier otra”, platica.

Por su parte, Kike resalta la representación. “De niño nunca vi una serie, película o algo que hablara de personas con parálisis cerebral, entonces cuando me contaron de la serie, que había una persona con parálisis cerebral que se mostraba directamente a cámara y que era algo de comedia, pues sí, era echarme un clavado”, comenta. “Creo que para mí lo más importante fue (mostrar) el tema de la discapacidad desde la perspectiva de las personas que lo vivimos”.

Revelar “lo que sí sucede”


Kike tambien es psicólogo. Por ello, cuando se le ofreció el proyecto, Netflix lo invitó a dar un curso de sensibilización para hablar de la discapacidad. Fue ese momento el que aprovechó para aclarar que “lo políticamente incorrecto nunca ayudó, nunca cambió nada y nunca hizo algo bueno por nadie”.

“Dije: ‘lo correcto aquí es hablarlo, que lo veas. Yo no te voy a dar la información tendenciosa, de tenga lástima por estas pobres almas en desgracia o estos angelitos de Dios, porque eso es lo políticamente correcto y no es verdad’”, cuenta.

Así, el espíritu que se mantuvo en la serie fue el de mostrar lo que pasa, lo que está, lo que sufren y de lo que se ríen. “En la serie tú ves a una persona con parálisis cerebral que es gay, que quiere ligar, como cualquier otra. O tú ves a una persona con ceguera que de repente se enamora de una morra o tiene sueños húmedos, que son cosas que sí pasan. Ese es el objetivo. Pensar en lo políticamente correcto es pensar en invisibilizarnos y era algo que no estábamos dispuestos a hacer”, agrega.

“No lo suavizamos, decimos ciego, chueco, decimos las cosas como lo haría cualquier amigo que tira carrilla pesada, sin tratarlo con pincitas. Y también hablamos de que el verdadero problema que enfrentamos las personas con ceguera, con parálisis cerebral, no es eso, sino que no hay un semáforo que me deje pasar, que no me dan trabajo porque no hay una librería donde yo pueda ir a leer libros […]. Creo que deja ver que lo políticamente correcto ha mantenido las cosas como están y que ahora vamos a desafiarlo”, resalta Alexis.


Comunicar “visualmente”


Lo más complicado para Alexis al actuar fue saber comunicar el lenguaje visual, algo que se da por hecho y que las personas ciegas de nacimiento no conocen. “No tenemos ni idea de cómo es fruncir el ceño, que es una expresión de enojo”, pone como ejemplo. También les fue difícil entender que actuar es un ejercicio de largo aliento: a veces las escenas se quedan en corte y no se retoman de inmediato.


Ojitos de huevo cuenta también en su elenco con Paola Fernández, Guillermo Villegas, Tete Espinoza, Raúl Villegas, Alejandro Calva y Veronica Merchant.

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