7 de septiembre 2016
Por: Mauricio Torres

Chilangos al grito de fiesta

La próxima semana llegan los festejos patrios, acompañados de un puente que los capitalinos aprovecharán para celebrar, descansar o viajar.

ARTE: CÉSAR ESPINOSA

Adornos, banderas y luces tricolores vuelven a cubrir las calles de la capital. Su presencia anuncia la cercanía de las fiestas patrias, que este año vendrán acompañadas de un puente vacacional que los chilangos aprovecharán para celebrar con su familia o amigos, descansar o incluso salir de viaje y recargar energías.

Más allá de lo que para cada quien representa ser mexicano, la celebración de la independencia del país no pasa inadvertida ni genera indiferencia, de acuerdo con los datos de diversas encuestas.

En 2012, una medición de la empresa Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE) señaló que 83% de las personas festeja la noche del grito de alguna forma. Y apenas el año pasado, un ejercicio de Consulta Mitofsky arrojó datos similares y brindó detalles sobre cuáles son las alternativas más populares para decir “¡Viva México!”.

Según el estudio —en el que los participantes podían dar más de una respuesta—, las opciones preferidas son quedarse en casa, con 83% de las menciones, y salir a celebrar con amigos, con 41%.

Fabián es uno de los capitalinos que integran este segundo grupo, pues casi cada año se reúne con sus amistades más cercanas para cenar, brindar, escuchar música y bailar. Su principal motivación es aprovechar la fecha “para ver a la banda” y que todos puedan pasar un buen rato.

Se trata de una tradición que él y sus amigos comenzaron cuando eran muy jóvenes y que, hasta ahora, les ha ayudado a mantenerse en contacto.

En casa de Ricardo ocurre algo similar. La noche del grito de Independencia, sus sobrinos acostumbran llegar ahí acompañados de sus hijos. La idea es convivir y festejar en familia. Para ello, él prepara una gran olla de pozole o se pone de acuerdo con los demás para que cada quien lleve un guisado distinto.

El grito en las calles

Según la encuesta de Mitofsky, otras formas en las que los mexicanos celebran el 15 y el 16 de septiembre son salir a dar el grito de Independencia en alguna plaza pública, con 18% de las menciones, y acudir al desfile militar, con 16%.

En la capital, los lugares más concurridos son el Zócalo y algunos puntos de Paseo de la Reforma, donde en ocasiones se realizan conciertos masivos, así como algunos parques y explanadas delegacionales, como la de Coyoacán.

Con la finalidad de adornar los festejos, el gobierno de la Ciudad de México este año colocó 24 conjuntos luminosos en diferentes zonas. Entre ellos hay seis estructuras monumentales, 12 mosaicos, cinco pantallas que proyectan mensajes y una pieza en tercera dimensión.

Una patriótica escapada

No todos los chilangos desean quedarse en la capital para pasar las fiestas patrias. Por el contrario, miles quieren aprovechar el puente vacacional que se extenderá viernes, sábado y domingo, con el objetivo de salir de la ciudad, aunque sea a destinos cercanos como Hidalgo y Morelos.

Incluso, otros ven la posibilidad de viajar más lejos, como Elizabeth.

Hace unas semanas, cuando se dio cuenta de que en septiembre tendría varios días de descanso seguidos, ella y una amiga empezaron a revisar páginas web de viajes y tours, y encontraron uno barato a la península de Yucatán, donde planean visitar Mérida y Chichen Itzá.

“Aprovecho porque hay puente y me gusta viajar. Es una buena oportunidad. Además, había descuentos en la aerolínea. Entonces, todo se juntó mágicamente”, dice esta capitalina.

¡Salud!

Ya sea que celebren en casa, con amigos, en bares o restaurantes, o durante un viaje, los mexicanos coinciden en que les gusta pasar las fiestas patrias con algo con que brindar, según indican las encuestas.

Dentro de la variedad de opciones, la bebida alcohólica más popular es el tequila, que en un estudio de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) alcanzó 33% de las menciones.

A este destilado le siguen la cerveza, con 27% del total; otros productos como el coñac, el whisky, el ron y el aguardiente, con 4%, y el mezcal, con 1%.

De las bebidas no alcohólicas, la más consumida es el refresco, que suma 35% de las menciones; el agua de jamaica, con 25%; el agua de horchata, con 20%, y las aguas de tamarindo y limón, que oscilan entre 7% y 4% de las preferencias.

Para la compra de las bebidas, así como para la cena, cada familia gasta en promedio entre 400 y 500 pesos. Sin embargo, la Profeco ha detectado que hay años en los que esto varía.

Así ocurrió en 2010, cuando se conmemoró el bicentenario de la Independencia mexicana y el centenario de la Revolución. Entonces, las familias gastaron un poco más de lo acostumbrado: 539 pesos.

Números aparte, este año las casas, las calles, las plazas y los comercios ya se preparan para un nuevo festejo patrio, que en esta ocasión recuerda el 206 aniversario de la fundación del país.

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