6 de febrero 2023
Por: Eridani Palestino

Volver a caer, una serie con la perspectiva de Tolstói

La plataforma Vix+ estrenó recientemente esta obra, inspirada en la producción australiana The Beautiful Lie. El desafío lo tomo el cineasta Hari Sama, quien nos cuenta más detalles

La plataforma Vix+ estrenó recientemente esta obra, inspirada en la producción australiana The Beautiful Lie. El desafío lo tomo el cineasta Hari Sama, quien nos cuenta más detalles. (Fotos: Vix+)

En 1877 el escritor León Tolstói publicó Ana Karenina, una controversial novela que agitó la cómoda realidad de la aristocracia rusa al poner como eje principal uno de los pecados que —según el catolicismo— atenta contra el sacramento del matrimonio: el adulterio.

El argumento de la historia se centra en la vida de una mujer que está casada con un alto funcionario, pero se enamora de un joven militar. Lo que a vista de todos parece una equivocación, para ella será la oportunidad de reintegrar su felicidad a costa de ese amor.

Aunque ambos personajes continúan con ese entramado pasional e, incluso, huyen de todo aquel que pudiera despreciarlos, distintas dificultades van ganando terreno, provocando que la relación se complique al punto en que Ana decide terminar con su vida.

Esta gran novela, considerada una joya de la literatura, ha tenido diversas adaptaciones cinematográficas y televisivas. La más reciente es la serie mexicana Volver a caer, la cual está inspirada en la producción australiana The Beautiful Lie (2015), considerada como la primera en acoplar la obra al mundo contemporáneo.

El reto cayó en manos del cineasta Hari Sama, quien nos cuenta más detalles sobre la realización de este material que tiene como protagonistas a Kate del Castillo, Maxi Iglesias y Rubén Zamora.

MPM: ¿Cómo llegó a ti este proyecto?
HS:
A mediados o finales del 2022 me contactaron de Endemol Shine Boomdog y CholAwood Productions, que es la productora de Kate, para decirme que estaban cercanos a iniciar la preparación de esta serie. Vi la australiana y me gustó muchísimo; vi muchas oportunidades de adaptación, leí los guiones que habían elaborado las dos escritoras. Sentí que había oportunidad para seguir aportando a la adaptación en México y eso me interesó.

Si bien la serie trata, en su plano más superficial, sobre la traición, la pasión, el impulso del corazón y las emociones humanas, había cierto riesgo de que se volviera un melodrama. Entonces, mi idea era convertirlo en una pieza más atmosférica, cinematográfica y profunda. Tuve la libertad de convocar a mi familia cinematográfica, mis amigos con los que he hecho música o el fotógrafo con el que hice Esto no es Berlín (2019).

Verás, por ejemplo, que la música no está acentuando las emociones como se hacía en la televisión de antes, sino que está construyendo una atmósfera donde se puede ver el universo interior de los personajes. Nos pusimos a trabajar Kate y yo, y juntos construimos una Ana que a mí me gusta un montón, que empieza siendo fuerte; es una clavadista de altísimos vuelos, pero de momento la realidad la va arrinconando a un sitio donde emerjan las emociones más oscuras.

MPM: A pesar de movimientos como el #MeToo y la equiparación de géneros en tantos ámbitos, ¿por qué la infidelidad femenina sigue siendo juzgada con la vara más alta?
HS: Yo creo que tenemos una historia de patriarcado. Hemos vivido bajo un concepto de vida y de realidad visto por todos los lugares con esa concepción. Entre menos has trabajado en ti, es más fácil que estos aprendizajes, que se dan casi por ósmosis, se hagan presentes.

Y por eso vemos linchamientos en las redes sociales que parecen de hace 300 años, porque es justo ahí donde ves el verdadero espejo de hacia dónde vamos en el avance como sociedad. El #MeToo es muy joven y hay mucha gente que no ha tenido el espacio humano, digámoslo así, para verdaderamente entender lo que está pasando.

MPM: ¿Consideras que este material tiene una visión feminista, de empoderamiento y de ser libres para elegir?
HS:
Creo que lo que hace Tolstói, de una manera muy interesante, es que abre un juego de espejos y para ello utiliza varias parejas y personajes. Si bien hay un tema que permea completamente la novela, se mete a lugares muy profundos y alcanza a tocar varias perspectivas; sin duda, una de ella es la que acabas de mencionar, que es la social.

Por otro, explora el lado humano, explora la psique y se pregunta qué son las emociones, por qué algunos sucumben a la pasión de una manera tan desmedida y otros no, y se empieza a meter en rincones del alma humana. Tolstói era un gran místico, el contacto con la unicidad de manera contemplativa y palpable era algo que le importaba mucho, y en su trabajo siempre está ahí. Entonces, hay muchísimos planos de lectura y pues el maravilloso reparto que tenemos cumple distintas funciones dentro de esta gran maquinaria que es la historia.

Una reflexión adicional
Estoy muy feliz, querían una serie de autor y me la tomé en serio; fue un reto del cual estoy bastante orgulloso. Te diría que esta serie se volvió personal, sobre todo en seguir elaborando en torno a las preguntas de para qué nos sirve el dolor, por qué el dolor parece ser un maestro tan importante o por qué algunos reaccionamos de alguna forma ante las situaciones aparentemente trágicas de nuestra vida, mientras que otros las utilizamos como el medio para la iluminación o el despertar de la propia consciencia. Estos temas me resultan apasionantes y poder hacerlo desde una perspectiva como la de Tolstói fue mágico.

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