19 de mayo 2017
Por: Karla Almaraz

Chilango nostálgico: nuestros inicios en Internet

Aunque ahora somos unos maestros del Internet y grandes eruditos de la ortografía, tenemos un oscuro pasado en la web que nos cuesta aceptar.

Aunque ahora somos unos maestros del Internet y grandes eruditos de la ortografía, todos tenemos un oscuro pasado en la web que nos cuesta un poquito aceptar.

Hace algunos años, cuando el Internet llegó a nuestras vidas, éramos unos jovenzuelos que poco sabían de la vida y sobre todo de esta herramienta tecnológica. Todo nos impresionaba y las modas eran un tanto extravagantes, tanto que ahorita ni de chiste las repetiríamos…o por lo menos la mayoría no lo haría.

Ahora sólo toca recordar y reírse de nuestras primeras experiencias en Internet.

¡Ráyame el Metroflog!

En el inicio de los tiempos existieron dos redes sociales destinadas a compartir fotografías: Fotolog y Metroflog. La segunda destronó a la primera y alcanzó su éxito cerca de 2006 en la Ciudad de México. Metroflog sacó nuestro lado más creativo y le poníamos colores locos a nuestro perfil y hasta le cambiábamos la tipografía por una más “XhiDa” y brillante.

Era muy común ver en nuestras fotos comentarios como: “shida tu pik jeje”, “aki dejando mi huellita salu2 jiji”, así como tener esos incómodos “amigos” en otras redes sociales para pedirnos que “rayáramos” su Metroflog.

Además de una ortografía que a muchos avergonzaría en esta época, algo que marcó esta red social fue Mónica Murillo. ¡Era la estrella de Metroflog! Y tooodos la teníamos agregada. Aunque, bueno, varias cuentas eran falsas.

Pásame tu Hi5

Antes de que Facebook se robara nuestras almas, nos pasábamos las tardes en Hi5. Tenía muchísimas opciones y también podías personalizarlo a tu gusto: poniendo presentaciones, videos musicales, cambiando el fondo y hasta con efectos súper locos. El problema era que tardaba siglos en cargar, en especial cuando le ponías hasta el molcajete.

¿Te acuerdas cuando todos éramos emo en Internet? ¿No? Esta red social es la prueba de ello. Siempre compartíamos imágenes como estas:

Ah y esto era de ley: todas las fotos (pics) tenían que llevar brillos o stikers para que… pues… para que quedaran chidas. Era la moda de ese entonces y recurríamos a páginas externas para modificarlas y que quedaran di-vi-nas.

A diferencia de Metroflog, Hi5 todavía existe; sin embargo, está algo abandonado y es comúnmente usado por personas en busca de pareja o alguien coqueto con quien platicar.

MySpace

¿Te acuerdas de Tom? ¡Sí, ese Tom! El que todos teníamos de amigo en MySpace y que no podíamos eliminar de ninguna manera sólo porque era el dueño. Esta red social era la ideal para los músicos. Actualmente es recordada por ser la red social predilecta para tener contacto “directo” con tus artistas favoritos.

Para personalizar tu perfil podías usar códigos HTML y sentirte como todo un HackerMan.

Hola, ¿tienes correo?

Nuestro primer contacto con ciber-amigos fue gracias a los chats. Usarlos era muy fácil, sólo tenías que ingresar tu usuario, un correo y listooo, ya estabas platicando con gente cuya existencia desconocías hasta ahora.

Conforme pasó el tiempo los chats fueron tomando otras formas como la red social Habbo Hotel, que además de permitirte chatear con otras personas tenías un avatar que movías y personalizabas a tu antojo. Además podías participar en juegos e interactuar con todos.

¿Te vas a conectar hoy al Messenger?

Las desapariciones de algunas redes sociales pasaron desapercibidas; sin embargo, Messenger sí nos dolió a muuuchos. Era el sitio favorito para platicar después de clases. ¿Recuerdas los zumbidos? ¡Todos extrañamos imponer respeto con ellos! Además que era la solución perfecta para que no te dejaran en visto.

Y no lo niegues: todos aplicamos la de conectarnos varias veces para que nuestro amor platónico nos pelara y se animara a conversar con nosotros. Incluso poníamos alguna indirecta súper directa en nuestro estado y cuando nos preguntaban decíamos: “es una canción xD”.

Y como olvidarnos de sincronizar nuestro reproductor de música al Messenger para que todos vieran lo que escuchábamos. El oso venía cuando era nuestro gusto culposo y olvidábamos quitar la aplicación.

Manda esto a todos tus familiares…

Cuando éramos pubertos, los correos electrónicos servían para dos cosas: mandar tareas y reenviar cartas cadenas. Toda nuestra bandeja de entrada estaba repleta de presentaciones musicales de PowerPoint en las que nos invitaban a reflexionar sobre nuestra vida o donde nos alertaban sobre las agujas con VIH que algún resentido ponía en las salas de cine.

No sólo era un chantaje emocional, resulta que si lo mandabas ayudabas a la protección de las ballenas o el medio ambiente. Al final no pasaba nada pero tú las mandabas de todos modos (por si acaso).

Otra característica innegable es que todos teníamos hartas cuentas de correo porque olvidábamos la contraseña siempre.

¡Saliste en la jaula!

Por ahí decían que si no salías en la jaula entonces no existías. Para enterarte de todos los chismes de la escuela sólo tenías que sentarte y ponerte a leer este sitio. Prácticamente ahí se escribían chismes anónimos sobre nuestros compañeros. Que si Laurita era esto, o que si Danielito le ponía el cuerno a Martita con la del 3B, y hasta que Jaimito le pagaba al director para que no lo reprobara. ¡Gossip girl se quedaba corta con la Jaula!

¡Felicidades, eres el visitante 1,000,000!

Que levante la mano quien no se ganó 10 millones de pesos por ser el visitante 1,000,000 en un sitio de Internet. Cuando nuestra inocencia era enorme caíamos en las crueles trampas de la publicidad y el spam y pensábamos que por fin íbamos a salir de pobres, ¡pero NO! Lo único que te dejaban esos anuncios eran miles de virus en tu computadora y ni un sólo peso.

Si quieres seguir recordando te recomendamos entrar nuevamente a una de estas redes sociales, algunas todavía conservan las fotos que subías y hasta los comentarios de las mismas.

Pd. Comparte esta nota a todos tus contactos o tendrás siete años de mala suerte.

(Fotos: Pinterest y cortesía)

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