17 de mayo 2017
Por: Karla Almaraz

A pie por la…colonia Cuauhtémoc

Recorrer la colonia Cuauhtémoc es toda una aventura en la que encuentras tanto edificios modernos como construcciones porfirianas.

El Monumento a la Madre, embajadas, grandes establecimientos comerciales y la mitad de Paseo de la Reforma son algunos de los atractivos principales de la colonia Cuauhtémoc. 

Esta colonia, ubicada en la delegación del mismo nombre, es una de las más movidas de la Ciudad de México. Su actividad se centra en los comercios de comida, las embajadas y los grandes edificios que predominan en Paseo de la Reforma; sin embargo, no siempre fue así, pues anteriormente existían diversas casonas del Porfiriato.

La  Cuauhtémoc nació a inicios del siglo XX y, a diferencia de la Roma o la Condesa, esta colonia creció a paso más lento. Se dice que —al igual que la colonia Juárez— fue construída sobre lo que era la Hacienda de la Teja, la cual fue fraccionada por Rafael Martínez de la Torre.

Actualmente su territorio se asemeja a un triángulo, cuyas calles están identificadas por el nombre de ríos tanto nacionales como internacionales.

Caminar en la  Cuauhtémoc significa encontrar una zona llena de contrastes donde las edificaciones antiguas conviven con enormes rascacielos. Al llegar por Metro Chapultepec, lo primero que encuentras es el Paseo de la Reforma, vialidad que la colonia comparte con la colonia Juárez. De hecho, es importante destacar que el Ángel de la Independencia y la Diana Cazadora (a pesar de estar justo a la mitad) pertenecen enteramente a la colonia vecina.

A las orillas de esta calle encontrás enormes edificios encabezados por la Torre Mayor, inaugurada en 2003 y desarrolado por Paul Reichmann, originario de Canadá. Sin embargo, al adentrarnos a la colonia encontraremos más edificios como la Torre Diana, uno de los recintos más nuevos del lugar.

Por otra parte, en las calles de río Mississippi, Río Guadiana y en la misma Plaza de Melchor Ocampo podrás apreciar edificios del arquitecto e ingeniero mexicano Luis Barragán.

Sin embargo, aquí no sólo encontrarás grandes rascacielos, restaurantes extranjeros o una gran cantidad de autos. Cinco embajadas se encuentran en los límites de esta colonia: la de Estados Unidos, la de Japón, la de la República de Filipinas, la de la República de Colombia y la de la República de Costa Rica. Pero no es todo, checa lo que puedes apreciar si te animas a ir a pie por la colonia Cuauhtémoc.

Monumento a la Madre

Justo a las orillas de esta colonia nos encontramos con este enigmático monumento. Fue inaugurado en 1949, cuyo diseño estuvo a cargo de José Villagrán García y de Luis Ortiz Monasterio. Tal como lo dice sus nombre busca hacer homenaje a todas las madres mexicanas, en especial con la frase que porta justo enfrente: “a la que nos amó antes de conocernos”.

 

Jardín del Arte

Este no es un parque común y corriente. Todos los domingos desde 1955 varios artistas plásticos se reúnen en el también llamado Jardín de Arte de Sullivan para exhibir sus obras que van desde esculturas y fotografías hasta pinturas. Entre semana es común ver a los vecinos de la colonia conversando en el lugar, así como a algunos jóvenes practicando skate.

Teatro Benito Juárez

Justo a un costado del Monumento a la madre, y con la fachada totalmente pintada de rosa mexicano, descubrirás este teatro. Fue fundado en 1984, pero fue hasta 2002 que pasó a manos de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México. Desde sus inicios se caracterizó por presentar espectáculos contemporáneos de teatro y danza, entre los que destacan la Compañía Nacional de Danza y Teatro ciego.

Ubicación: Calzada Manuel Villalongín 15.

Salón Corona

Adentrándonos un poco en toooodos los centros de entretenimiento que hay en la colonia Cuauhtémoc, haremos una mención especial a Salón Corona. El establecimiento principal fue inaugurado en la calle de Bolivia en el Centro Histórico en 1928 y obtuvo tanta fama que con el paso del tiempo se abrieron más sucursales en distintos puntos de la Ciudad de México. La de la colonia Cuauhtémoc se ubica muy cerca de la Diana Cazadora y es considerado el Salón Corona más grande de las siete sucursales que existen.

Aquí ofrecen gran variedad de tacos, cerveza, cocteles de mariscos, tortas y mucho más. Por mucho es uno de los sitios favoritos de los godínez de la zona.

Ubicación: Av. Paseo de la Reforma 44.

Áreas verdes

Mientras se camina por las calles de esta colonia es imposible ignorar que predominan los edificios, el caos vehicular y las grandes cadenas de comida. Pero no te preocupes, porque además del Jardín del Arte existen otras áreas verdes ideales para relajarse y sentirte en contacto con la naturaleza.

El primero es la Plaza Melchor Ocampo ubicada irónicamente a un costado del Circuito Interior. A pesar de estar pegadito al gran río de autos el ambiente aquí se siente más relajado. En su interior hay una estatua de Melchor Ocampo y una enorme fuente.

 

Museo Casa Carranza

Relativamente apartada de los grandes rascacielos, esta lujosa residencia fue construida en 1908 por Manuel Stampa. Además de su estilo Porfiriano y afrancesado, el lugar es reconocido por haber sido habitado por el expresidente Venustiano Carranza quien, tras ser asesinado, también fue velado en dicha morada.

Tras la muerte de Carranza, el sitio albergó la embajada de Francia y la República de El Salvador durante algún tiempo. En 1961 se volvió oficialmente el Museo Casa Carranza y desde entonces alberga diversos artículos del expresidente, así como la biblioteca Constituyentes de 1917.

Cabe destacar que es de las pocas construcciones porfirianas que aún sobreviven en la colonia Cuauhtémoc.

Ubicación: Río Lerma 35.
Horario: martes a sábado de 9 a 18 horas, domingos de 9 a 17 
Costo: 50 pesos

(Fotos: Karla Almaraz)

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