Un cuento de hadas triste

Desde que, varios años antes de que naciera, un adivino predijo que sería especial, siempre se esperaron cosas grandes de Mijael Gelman. Y así fue por bastante tiempo. Para ser exactos 29 años. Su trabajo como consultor le daba un buen pago y gran prestigio (tanto que se ganó el apodo de ”pequeño gurú”). Ni siquiera un accidente que lo dejó tumbado en cama pudo detenerlo.

Pero todo acaba una fría madrugada en la que su cuerpo aparece desparramado sobre el jardín, en una postura completamente absurda, entre arbustos de flores. ¿Alguien entró a la casa para lanzarlo?

¿Cómo pasó de no poder cargar una cuchara a arrastrar su cuerpo entero hasta la ventana?

Nadia, su vecina, intenta resolver el misterio. Eran como hermanos. Durante años, ella pasaba los días espiando la casa de enfrente con sus binoculares y así se enteró de cómo los primos de Mija lo golpeaban y también de cómo el señor Gelman algún día intentó sin éxito seducir a la niñera de su hijo.

La pista más grande parece estar en Ela, la chica de la que Mija está perdidamente enamorado. Pero no será fácil, porque la joven, que es capaz de mover cosas con su mente, tiene el corazón roto y no quiere hablar con nadie ni está dispuesta a seguir viviendo así.

Caer es una forma de volar, la segunda novela de la mexicana Karen Chacek, es un cuento de hadas para adultos (con roedores que hablan incluidos) en donde todos los detalles (desde la tía amargada que nunca utilizó una bufanda de colores hasta la bola de boliche número 11 que Mija utilizó el día en que se enamoró de Ela) tienen sentido.

Se trata de un catálogo de personajes tristes, que sobreviven a los días sabiendo que su existencia es insignificante para el mundo. Una historia sobre la presión que ponen sobre nosotros las expectativas y lo difícil que es encajar en un lugar.

la-langosta-literaria-recomienda-caer-es-una-forma-de-volar-de-karen-chacek-1-638Caer es una forma de volar
Karen Chacek
Alfaguara
$199