25 de noviembre 2015
Por: Burgerman

The Capital Grille México

Me encanta comer en restaurantes de ‘Señor’. Sí, con mayúscula. En dichos lugares se pueden tener experiencias culinarias memorables y se puede experimentar el servicio, trato y confort que uno esperaría de un restaurante de potentado. Me da gusto que en este tipo de establecimientos entre nuestro platillo favorito como anillo al dedo. Uno supondría que un steakhouse tradicional y a la antigüita debería ser sinónimo de una gran burger. Pues, aunque usted no lo crea, generalmente no es así. Son contadas excepciones. Esto, generalmente, debido a que el señor club de yates no quiere comer algo tan pedestre como una burger. Hoy en día gracias a la moda de nuestro platillo, prácticamente todos los buenos restaurantes preparan alguna variante de hamburguesa.
Siempre me habían platicado de The Capital Grille pero nunca había podido ir. Supe que tenían una burger y, pues, tenía que probarla. La carne de Res añejada 21 días sonaba espectacular.
Sin preámbulo, llegué, ordené y esperé salivando. Me sorprendió que al tomar mi orden me preguntaran el término de la hamburguesa. Término medio debe ser la norma: eso pedí. Llegó después de un ratito y la sonrisa se me dibujó de oreja a oreja. En mi mente hice un cálculo de cómo demonios iba a poder darle una mordida a ese portento de 280 gramos, con un bollo propio que se veía de consistencia y humedad justa. A la primera mordida me sorprendieron tres cosas: la consistencia de albóndiga y no de hamburguesa, consecuencia de que prácticamente no tenía grasa y que estaba pasada de término. Híjole. No sé ni qué pensar.
He probado muchas hamburguesas de señor y no aprendo. La gran mayoría es muy mala. Me lo dijo el chef del J&G grill: “Hacer una hamburguesa es fácil; yo quisiera no tener una en mi menú, pero es absolutamente necesaria”. Con eso entendí todo. En este tipo de restaurantes se considera a la burger como algo menor. Cuando debería de ser todo lo contrario. Cuando se le considera así, tenemos maravillas como la de The Palm o la de Minetta Tavern, en Nueva York: simplemente de las 10 mejores hamburguesas del mundo. Sí se puede, sólo tienen que echarle más ganas los chefs de estos lugares. La consistencia y la cocción de la carne son fundamentales, pero el sabor mata toda consideración.

The Capital Grille.
Av. Paseo de la Reforma #250.
www.thecapitalgrille.com.mx

PD. Si cree usted, querido lector, que ha probado aquella burger que más se acerca a la perfección, son bienvenidas sus opiniones en MI BLOG, en mi Facebook y en mi Twitter.