‘Bicimicrobuses’ decorativos

Los bicibuses del Centro Histórico
Ilustración de los bicibuses por Michel Laris

Los bicibuses que reemplazaron a los micro en el Centro Histórico no son lo que se esperaba, pero al menos sirven para dar la vuelta.

ARTE: MICHEL LARIS

Han pasado casi dos meses desde que se prohibió el paso de camiones y microbuses  por el Centro Histórico, y una de las alternativas de movilidad, los bicibuses, resultó poco práctica como medio de transporte, pero un éxito como atractivo turístico, de acuerdo con usuarios del mismo.

La idea en principio es buena: cinco bicicletas comunitarias con capacidad para 10 personas en las que se puede ejercitar durante el trayecto.

Los bicibuses tienen ventajas extra como que son gratuitos y no contaminan.Sin embargo, la oferta se queda corta. Estos cinco bicibuses difícilmente pueden transportar el mismo volumen de pasajeros que 800 microbuses que dejaron de circular diariamente por el Centro Histórico.

Uno de sus principales inconvenientes, explicaron usuarios de ese transporte, es que entre semana difícilmente se juntan las seis personas necesarias para que el bicibús salga de su base.

Esto alarga el tiempo de traslado y los usuarios no pueden predecir si se tardará o no en salir el bicibús.

Estefanía Yáñez, por ejemplo, visitó el Centro Histórico un miércoles y decidió utilizar este transporte, pero tras 20 minutos de espera, desistió.

“En ese tiempo llegaron tres o cuatro personas, pero esperaban cinco minutos y se iban. Nunca logramos ser seis y no utilicé el servicio, después de un buen rato de intentar me aburrí y me fui”, dice.

Entre las dificultades que los usuarios encuentran en este medio de transporte es que no pueden llevar bultos ni bolsas voluminosas y el Centro Histórico es un punto importante de actividades comerciales, por lo que hay quienes optan por utilizar los bicitaxis o caminar varias calles hasta donde pueden abordar un microbús.

En diversos recorridos por el Centro Histórico tampoco se encontró algún señalamiento que explique cómo funciona el servicio ni que indique a los usuarios dónde pueden abordar, pese a que la Secretaría de Movilidad (Semovi) definió cuatro paradas principales y recorridos para los bicibuses en las calles 16 de septiembre, Pino Suárez, Moneda y Monte de piedad.

La ventaja turística

Lejos de contar con las características de un nuevo medio de transporte, los bicibuses son un éxito como atracción turística.

En recorridos realizados sábados y domingos se pudo observar que, a diferencia de entre semana, hay largas filas de personas entusiasmadas por abordar un bicibús.

Familias, parejas, niños, adultos mayores, grupos de jóvenes permanecen formados no más de 15 minutos antes de que les entreguen el casco blanco y el chaleco rosa obligatorios para abordar.

La experiencia es llamativa, sobre todo cuando los pasajeros estiran los brazos para anunciar que darán vuelta, y el bicibús se convierte en algo parecido a un ciempiés.

“Son una novedad. Vimos unas fotos por internet y ahora que estamos en el Centro, nos dieron ganas de subirnos. Es una experiencia conocer el Zócalo en bicicleta, aunque la verdad no sabíamos que las pusieron a cambio de las micros”, dice Rocío González, quien acudió con sus dos hijos.

Una estrategia incompleta

El retiro del transporte público del primer cuadro de la capital y la instalación de alternativas limpias es parte de una estrategia planteada por el gobierno en el Plan Integral de Manejo del Centro Histórico.

Según este documento, en la ciudad existe la necesidad de crear ecozonas, es decir, espacios en los que se evite la producción de contaminantes y se dé prioridad a los transportes no motorizados.

Dentro de esta estrategia se tenía contemplado que para mejorar la movilidad del Centro Histórico, este mismo año la zona sería completamente peatonal y que ningún vehículo motorizado pudiera ingresar. Sin embargo, la aplicación ha sufrido retrasos, por lo que será la siguiente administración la encargada de completar lo planeado.

De momento, una de las acciones más recientes rumbo a la peatonalización del Centro Histórico ha sido restringir la circulación de transporte público motorizado y sustituirlo por 122 ciclotaxis con tarifas de entre 20 y 40 pesos, además de los cinco Bicibuses gratuitos.

Sin embargo, son insuficientes. Datos de la Encuesta Origen-Destino indican que cada día se realizan 27, 783 viajes dentro del primer cuadro del Centro Histórico y un porcentaje importante de ellos ocurría en el transporte público que fue retirado.

Incluso, a dos meses de que se prohibió la circulación de cinco rutas del transporte público por la zona, aún no existen señalamientos que lo indiquen, lo que causa la confusión entre usuarios y visitantes.

Gloria Lozada, por ejemplo, estuvo esperando un microbús durante 20 minutos porque desconocía que dejaron de circular por el Centro Histórico.

“Le pregunté a un oficial por qué tardaba tanto [el microbús] y me contestó que ya no pasaban ahí. Tenía que caminar varias calles para subirme o, de plano, usar las bicicletas, pero traigo dos bolsas, ¿en dónde las amarro?”, dice Gloria.

En cifras:

  • 5 bicibuses circulan en en el Centro Histórico, aunque se tiene planeado que sean 10.
  • 4 paradas principales con distintos recorridos tienen en total los bicibuses.
  • 10 pasajeros es la capacidad máxima de este nuevo medio de transporte en el Centro Histórico.
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Artículo siguienteedición impresa 5/10/2016
Reportera que camina la CDMX. Ideática y platicadora en sus ratos libres. Escribe de madrugada y duerme en el autobús. Convencida que las personas están hechas de historias y no sólo de tripas y huesos. De la vida aprendió a no tener sentimiento de escasez.