Metro digital

El STC capitalino renovó su sistema de comunicaciones internas, una medida con la que promete mejorar el servicio y prevenir accidentes.

ARTE: EDUARDO SALLES

Los tableros empotrados en la pared se encienden a las seis de la mañana. Cada uno tiene pequeñas luces rojas que forman un extenso entramado y que son monitoreadas constantemente. Cuando alguna parpadea, un funcionario llama, analiza el caso y activa el mensaje correspondiente, por ejemplo: “Debido a la lluvia, la marcha del tren será lenta. Gracias”.

Así es el día a día en los puestos centrales de Control del Metro de la ciudad, donde se está probando la eficacia de la nueva red de comunicaciones internas del Sistema de Transporte Colectivo (STC).

Con la renovación, la red analógica con la que se operó durante 47 años fue sustituida por una digital, con el propósito de hacer más eficiente el servicio para los usuarios y de prevenir situaciones que los pongan en riesgo, según explica el director de la institución, Jorge Gaviño.

Ahora, el Metro cuenta con 5,700 radios Tetra similares a los que utiliza la policía. De acuerdo con las autoridades capitalinas, se trata de una de las tecnologías más modernas del mundo, la cual permite a conductores, vigilantes y supervisores reportar incidentes en tiempo real, como ocurre en Londres y París.

Previamente, las comunicaciones entre las estaciones y los puestos centrales se realizaban a través de teléfonos de magneto. Este sistema funcionó desde la apertura del STC en septiembre de 1969, pero una de sus principales desventajas era que, con ellos, no era posible hacer llamadas cuando los trenes iban de una estación a otra, lo que generaba demoras en el servicio.

Para comunicarse bajo tierra

Los 5,700 nuevos radios —que costaron a la ciudad 40 millones de pesos— se distribuyen así: 5,000 aparatos portátiles están en áreas de operación, vigilancia, emergencia, mantenimiento y con jefes de estación; los 700 restantes se encuentran embarcados, dos por tren.

Para que puedan funcionar, la empresa que ganó la licitación, la francesa Thales, instaló cable radiante en las estaciones subterráneas, con el fin de que la señal rebote y se mantenga estable incluso dentro de las zonas más profundas, como la Línea 7, que va de Barranca del Muerto a El Rosario.

Con estas medidas se busca que los conductores de tren puedan comunicarse y reportar problemas directamente a los jefes de estación, la gerencia de seguridad o los puestos centrales de Control.

“Vicios ocultos”

La nueva red de comunicaciones del Metro empezó a operar en noviembre de 2015, dos años después de que se diera a conocer la licitación, cuando todavía Joel Ortega era el director del STC.

Las autoridades de la institución confían en que esta nueva herramienta sirva para que la capital tenga un transporte más eficiente y seguro, aunque admiten que en estos primeros meses de operación han detectado “vicios ocultos”.

Una de estas fallas se ha registrado en la Línea 4, que recorre de Martín Carrera a Santa Anita, donde se descubrió que la potencia de la señal disminuye.

Cuestionado sobre el tema, Gaviño explica que la empresa Thales tiene un año para corregir los problemas encontrados. Si no lo hace, el Metro puede hacer valer una póliza de seguro equivalente a 15% del monto del contrato.

El fin, prevenir accidentes

La nueva red tiene una vida útil de 10 años y, una vez cumplidos los plazos contractuales, el propio Metro será el responsable de darle mantenimiento, dice Juan Carlos Rubio, director de Ingeniería y Desarrollo Tecnológico del STC.

Durante sus primeros meses de funcionamiento, trabajadores lo han utilizado para realizar alrededor de dos millones de llamadas, comenta Horacio Padilla, jefe de Reguladores de la institución, quien detalla que la mayoría ha sido para solicitar indicaciones de avance, reportar incidentes y artefactos dañados, y establecer marcha de seguridad para los trenes.

Esta cifra se traduce en cientos de reportes al día, que las autoridades del Metro buscan atender con rapidez para evitar accidentes u otras situaciones de riesgo para los usuarios.

Uno de los más recientes y difundidos públicamente fue el choque de trenes que ocurrió el 4 de mayo de 2015 en la estación Oceanía de la Línea 5.

Según Gaviño, ese hecho pudo haberse evitado con una red de comunicación como la actual, que entró en funcionamiento seis meses después.

“En ese momento no funcionaba el nuevo sistema de comunicación, además de que se trató de un error humano porque no se respetaron los 400 metros de separación ni la marcha de seguridad por lluvia”, dice el director del STC.

“El Metro sólo ha tenido dos accidentes graves, éste y otro hace 40 años en calzada de Tlalpan [en la Línea 2], pero con esta comunicación que alcanza andenes, pasillos, vestíbulos, escaleras, torniquetes, taquillas, exteriores, interestaciones y talleres, se podrán prevenir y evitar nuevos incidentes”, asegura el funcionario.

En cifras

  • 5,700 radios Tetra integran la nueva red de comunicaciones del Metro de la capital.
  • 10 años es el tiempo de vida útil de estos aparatos, que comenzaron a funcionar en noviembre.
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Reportera que camina la CDMX. Ideática y platicadora en sus ratos libres. Escribe de madrugada y duerme en el autobús. Convencida que las personas están hechas de historias y no sólo de tripas y huesos. De la vida aprendió a no tener sentimiento de escasez.