29 de diciembre 2017
Por: Tamara de Anda

Los juguetes más chafas

No había nada peor que recibir uno de estos juguetes chafas en Navidad o Día de Reyes. Ya mejor que te regalaran un uniforme para la escuela 

Que levante la mano quien no recibió uno de estos juguetes chafas

No había nada peor que recibir uno de estos juguetes chafas en Navidad o Día de Reyes. De plano, ya mejor que te regalaran un uniforme para la escuela 

También te puede interesar: Listas Inútiles | Señales de que eres un chilango 1000% sureño

Mamila con chicles

¿Qué clase de “juguete” es ese? Lo peor es que los chicles eran de esos cuadraditos que sabían espantoso, se desteñían y tenían una textura como de cartón. Guácala.

Trompo

Veías en Chabelo a los niños haciendo trucos bien acá, pero tú no lograbas ni hacerlo girar. El colmo era cuando te compraban un trompo de madera con punta de metal oxidado.

Caballito de palo

Sí, la niñez es una etapa llena de creatividad, pero no hay forma de imaginar que un palo de escoba es un jamelgo. Es tan triste que hasta Juanito Farías le dedicó una canción.

Matatena

Era absolutamente imposible jugar a esto. En lo que te explicaban las reglas y tú lograbas dominar la técnica, ya habías entrado a la universidad, al trabajo, al asilo, al más allá.

Instrumentos “musicales”

Nomás tenían la forma, pero no emitían ningún sonido ni ligeramente armónico. Este regalo era en sí mismo una venganza a tu familia: hacías un ruido infernal intentando divertirte.

Pizarras mágicas

Su única magia es que los dibujos quedaban horribles, todos manchados y con líneas gordas y peludas. Ah, pero no, a fuerzas querías uno porque el papel no era suficiente.

Maquillaje falso

Tú soñabas con pintarrajearte la cara, pero, oh sorpresa, esa sombra de ojos era una pieza dura de plástico. Ni modo, a seguirse pintando las uñas con corrector.

Pistola de balines

Solo traían una planilla con 20 balines y los disparabas a la primera ronda. A la tercera ya los habías perdido todos y nadie te compraba más. Ser el paladín de la justicia te duró un día.

Salir de la versión móvil