Listas Inútiles | Señales de que eres un chilango 1000% sureño

Quizá ya expandiste tus horizontes y te mudaste a otra delegación, pero aunque tú te salgas del sur, el sur nunca saldrá de ti. Ya sabes lo que dicen: Once a sureño, always a sureño.

 

8El Metro

Dada la falta de transporte público en el sur, a la fecha no sabes cómo usar el resto de la red del Metro. Eso sí, ubicas qué microbuses agarrar desde CU y Taxqueña para llegar al sur profundo.

 

7La comida

Sabes que el mejor suadero está en Tacos Charly, seguido por el de Tacos El Periférico. Dominas el menú de Taco Express y te has enfermado más de una vez en las Muertortas.

 

6La geografía

Creciste creyendo que Coyoacán era el norte. Te negabas a ir más allá del Viaducto, porque pasando están Satélite, Pachuca y Texas. Hacías el chiste de que para ir al Centro “te piden pasaporte”.

 

5El Estadio Azteca

Has ido a más partidos en el Coloso de Santa Úrsula que el chilango promedio. Sabes la catástrofe que significa regresar a tu casa cuando juega la Selección o hay un clásico, y conoces todos los atajos.

 

4La universidad

Estudiaste en una universidad sureña. La idea de que te mandaran a un plantel lejano era tu peor pesadilla. Paradójicamente, llegabas tarde más seguido que tus compañeros “del norte”.

 

3Pericoapa

Este bazar fue determinante en tus años de juventud. Aquí pasabas tus tardes gastando centavitos en ropa, cómics, tenis, videojuegos y música que no se encontraba en otras partes de la ciudad.

 

2La tarea

Cuando te dejaban tarea de Historia, la hacías sobre la pirámide de Cuicuilco o la iglesia de San Agustín de las Cuevas. Para la clase de Español, alguna vez escribiste una crónica del Festival Ollin Kan.

 

1La fiesta

¿Cantinas del Centro? Ay, para qué, si ahí está La Jaliciense. Unamita o no, alguna vez fuiste a los antros de Copilco. Si eres fresa, conoces bien avenida La Paz. Tienes mil recuerdos en El Hijo del Cuervo.

Compartir
Artículo anteriorRegresa la Feria del Mole a Milpa Alta
Estudió Comunicación en la UNAM, pero en realidad aprendió a escribir en los chat rooms noventeros y luego en los blogs. Es tan fan de la Ciudad de México que tiene el mapa del Metro tatuado en el brazo.