Navidad a la vuelta de la esquina

El aroma de la Navidad

ILUSTRACIÓN: MICHEL LARIS
Desde las bacanales griegas hasta las iglesias chilangas, los pinos han sido por milenios el árbol que acompaña múltiples festividades. Aquí te dejamos algunas opciones para conseguir auténticos árboles navideños y adornos para tu hogar

Una Navidad sin árbol no es una verdadera festividad. Hay de todos los tipos: sintéticos, de madera y naturales. Sobre estos últimos, hay un debate sobre qué tan recomendable es usarlos; algunos dicen que dañan al ambiente y otros defienden lo contrario. En los últimos años han surgido campañas para, incluso, adoptar arbolitos sin necesidad de cortarlos.

En México, de acuerdo con la Comisión Nacional Forestal, hay nueve tipos de árboles para la temporada navideña: pino blanco o vikingo, pinabete, pino prieto, pino piñonero, oyamel, picea, cedro blanco, ciprés de Lawson y tuyas.

Un clásico navideño

Todo el año, las faldas del Iztaccíhuatl se perfuman con el navideño olor a pino, y desde finales de noviembre, comienza el desfile de carros que llevan un árbol amarrado en su techo desde Amecameca, en el Estado de México, hasta la Ciudad de México, aunque todo el año hay arbolitos disponibles.

Ahí se encuentra el Bosque de Árboles de Navidad, una de las reservas de pinos más grande del mundo, con más de medio millón de ejemplares. Ubicado a una hora de la capital, este lugar es el encargado de producir la mayoría de los árboles naturales que decorarán las casas en la próxima Navidad.

Carlos Maurer, director del patronato del bosque, explica que una parte fundamental de la reserva es preservar el ambiente, por eso su venta se ejerce acorde con el equilibrio necesario del ecosistema. Para esto, por cada árbol talado, plantan 15 nuevos.

Además, aclara que en realidad los pinos no mueren al ser cortados. Al mantener la raíz en el bosque, uno nuevo crecerá durante los próximos meses, lo cual explica que algunos árboles de hasta 20 años existan en el bosque. Igualmente, el pino que te llevas a casa sigue vivo, por lo que debes tener ciertos cuidados con él, particularmente regarlo en la base o cruceta, como se le conoce.

Al finalizar las celebraciones decembrinas, lo más recomendable es llevar tu árbol de Navidad a los viveros y otras organizaciones especializadas para que puedan recuperarlo o convertirlo en composta; se recomienda no trasplantarlo, porque podría afectar el ecosistema.

En busca de la navidad

El pino es emblemático de festivales de invierno, desde las ofrendas egipcias hasta la Saturnalia romana. Con el paso del tiempo se instauró en el resto del mundo, incluida nuestra ciudad. Estas son algunas opciones para que encuentres el árbol perfecto y adornos navideños.

En el Bosque de Árboles de Navidad encontrarás dos tipos de pinos: vikingo y Douglas canadiense. Sin importar el tamaño o especie, cualquiera te costará $795. Para llegar, tienes que tomar el Viaducto Miguel Alemán hasta la Calzada Ignacio Zaragoza. De ahí, continuar por la autopista México-Puebla, salir en la primera caseta que dice Cuautla-Chalco y seguir por la carretera federal hasta llegar al bosque.

Km. 53.5 carretera Chalco-Cuautla, Amecameca de Juárez; lunes a domingo, 8:00-17:30

Si eres de los que tienen la agenda apretada, la compañía mexicana Árboles de Navidad en Maceta se encarga de llevarlos hasta la puerta de tu casa. Por $2,400 te entregan un pino de entre 185 cm y 210 cm; lo puedes adoptar y, si no lo quieres permanentemente, pueden recogerlo después de las fiestas. Para más información, manda un correo a quieromiarbol@gmail.com.

En la ciudad, La Original Tienda de Navidad te muestra tradicionales arreglos alemanes: desde velas y coronas navideñas hasta el tradicional pino decorado con frutas secas y flores de papel. Lo mejor es que está abierta todo el año.

Río Churubusco 310-A, Del Carmen; lunes a jueves, 11:00-19:00; viernes y sábados, 11:00-18:00, y domingos, 11:00-16:00

A la mexicana

De acuerdo con información de la Secretaría de Economía, el primer árbol de Navidad en México llegó en 1864, cuando Carlota y Maximiliano de Habsburgo presentaron uno en el Castillo de Chapultepec. Tras su fusilamiento, la tradición se apagó, pero en 1878, el general Miguel Negrete —enemigo de Porfirio Díaz— instaló uno en su propia casa, popularizándolo aún más que los Habsburgo.

Desde entonces, en nuestro país hay lugares dedicados específicamente a la producción de árboles y adornos navideños. Un ejemplo son las esferas de Productos Origen, que vienen en dos modalidades: palma y chaquira. Ambas son creadas con arte wixárika. En la Ciudad de México, las puedes conseguir en la tienda Eliuh. Y lo mejor es que, además de tener una pieza única, con tu compra estarás apoyando a mujeres en situación vulnerable.

Altavista 147, San Ángel Inn; lunes a sábado, 7:00-00:30, y domingos, 8:00-00:30

Otro toque muy mexicano es la tradicional oveja de la abundancia, y en Mongo encuentras unos modelos muy coquetos hechos con lana 100% natural por artesanos mexicanos. Las puedes usar para decorar tu arbolito o regalarlas a tus seres queridos como deseo de buena suerte para el próximo año.

Isabel la Católica 30, Centro; lunes a sábado, 11:00-20:00, y domingos, 11:00-18:00

Por último, qué mejor lugar para encontrar adornos mexicanos que en los mercados de barrio. Un favorito que siempre tiene de todo es La Merced. Ya sea que busques nacimientos para colocar al pie de tu pino, colaciones para endulzar la festividad, fruta para el ponche o la estrella que no puede faltar, acá encuentras todo eso y más, y de paso apoyas la economía local.

Rosario s/n, Centro; todos los días, 6:00-19:00

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Artículo anteriorEdición impresa: 29/11/2018
Periodista en formación y narradora de historias cotidianas por vocación. Twitter: @dsaavi