Manual de ordeña petrolera

El robo de gasolina no es algo nuevo en México, pero desde hace aproximadamente una década se ha convertido en una industria ilegal tan importante como la de las drogas o el tráfico de personas. Entrevisté al miembro de una banda que opera desde hace algunos años en diversos lugares del país:

—La primera vez que trabajé —me explicó— fue cuando vino una persona del sur a reclutar gente para poder trabajar en la ordeña de gasolina, como se conoce. Nos ofreció dinero, nos dijo cuánto nos iban a pagar por pipa que sacara. Por cada pipa nos pagaban cuatro mil pesos según los chicos que fueran, a veces sacaban una o dos. Si sacaban dos eran ocho mil, aparte nos daban para el hotel y pa’ comida, y nos hacían una fiesta cada 15 días.

Cuando vinieron y nos hablaron, nos llevaron para el centro del país. Ya estando allá había otro grupo de personas que eran las que estaban especializadas en la línea del ducto. Estas personas nos explicaron cada paso y cada procedimiento, la función de cada persona, de qué teníamos que hacer, así como también el halconeo para ver cuando se arrimaban las autoridades de gobierno. Buscaban un lugar seguro, que estuviera escondido por donde pasara el tubo y afuera un rancho de un señor. Íbamos con el señor y le dábamos dinero también, a cambio de que nos dejara trabajar en su propiedad. Cuando estábamos en el centro llegábamos a unas bodegas, ahí estaba una bodega y atrás pasaba un ducto, entonces lo que hacíamos era trabajar de noche. De día nos dormíamos, de noche era cuando más se podía trabajar porque así no hay tanta circulación de autos, no había tanta gente, tanta movilización. Llegamos allá a la ciudad y empezamos a comprar unos fierros para hacer la niña.

—¿Qué es la niña?

—La niña es el aparato principal que sirve para perforar el ducto de Pemex. El ducto de Pemex es grueso. Cada ducto de Pemex trae unos números para identificar si es de gasolina o es de diesel. Ya los especialistas nos pasan esos números y ya podemos checar qué número se debe, cuál es el que debemos de realizar. La niña es un tubo grueso, en medio del tubo ponemos un fierro. En medio del fierro va como una broca grande a la que se le solda la punta con un tubo y, más o menos, mide un metro y medio. Ya cuando la ponemos en el tubo soldamos dos varillas de cada lado y en medio va la broca. Entonces ya con la broca empezamos a darle vuela, se va perforando según el tubo. Ya cuando se perfora a mero abajo va un tubo, que va como una válvula soldada. Ya con la válvula soldada, empiezas a perforar. Sacas la varilla y empiezas a cerrar la válvula. Para hacer una perforación, dura de 20 minutos hasta 40 minutos, según el tiempo y el equipo que tenga necesario. Así como tienes que rentar una planta de luz para soldar, planta grande de luz, ya la llevas en una camioneta. Al momento de soldar se hace mucho ruido, por eso trabajamos de noche para que no sospeche la gente cuando estamos trabajando.

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—¿Qué otro instrumento usan para ordeñar?

—Ahí lo que viene siendo la válvula. Tenemos que hacer un par. Es donde va pegada la niña. Al momento de poner la válvula, soldamos alrededor de la válvula en el tubo. Una vez ya soldado en el tubo, ya se mete, a lado de la válvula se soldan las varillitas y en medio va la broca. La broca abre un orificio, ya cuando salta el diesel sacas la tuerca. Cierra la válvula y al momento de cerrar ya queda listo el tubo. Pa buscar el tubo se necesita una varilla especial. Haces una varilla delgadita que mide 2 metros, esa vas buscando tú en la tierra, la vas metiendo, llevas un mazo, la pones en la tierra. Donde van las líneas de Pemex, están las señales de “No excavar”, es muy conocido donde pasa el tubo. Nada más que Pemex lo que hace es meterlo en curvas. Van curveando, los tubos no saben si van 2 metros del poste o 2 metros para acá del poste. Una vez localizado el tubo tienes llevarte unos costales, en los costales echas la tierra. Al momento de hacer la válvula, hacer el piquete, tienes que tapar igual con los costales y tienes que echar de vuelta la tierra. Dejar todo normal para que no vean donde se hizo el agujero.

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Testigo y narrador de conflictos del primer cuarto del siglo XXI en México y otros países. Su más reciente libro es Slim (Debate, 2015). Participó en la Comisión de la Verdad de Oaxaca que investigó y consignó a funcionarios por ejecuciones extrajudiciales y actos de tortura. Cofundador de agenciabengala.com.