Burgerman, una más antes de irnos

Ciudad

En un principio, querido lector, la columna de hoy iba a ser la primera entrega de mi recuento de fin de año. Sin embargo, un tuitazo de última hora de mi amigo @gastronauta me hizo visitar un nuevo burger joint y, con esto, el plan se fue al traste porque tengo que hablar de un nuevo lugar antes de cerrar el año. “¿Ya conoces The Counter? Me dicen que está buenísima”, y pues en menos de lo que canta un gallo estaba yo camino a la hermana república de la corbata, el bache y el tope.

Llegué y, mientras veía la carta, me explicaron amablemente que el chiste era más bien crear uno su propia burger. Idea nada nueva, pensé, pero bueno, las que ya estaban armadas sonaban demasiado complicadas. Escogí los ingredientes para una muy buena cheeseburger sencilla: 226 gramos de carne, queso Tillamook Cheddar, lechuga en juliana, pepinillos y tocino ahumado, todo en un bollo Brioche horneado por ellos mismos. Llegó al poco tiempo, no tardó mucho. La carne se veía como debe de ser; el pan, aunque se sentía un poco seco, se notaba adecuado; el tocino, abundante, de muy buena pinta. Babeé. Mucho. No me aguanté y le solté la primera mordida sin ketchup ni nada. Delicia instantánea. Mi fiel escudera sonrío nada más de ver mi sonrisa. La carne, como debe de ser, tenía un sabor espectacular y muy bien logrado, que era lo que reinaba en el platillo. El tocino, competente, no reñía al sabor de la res. El bollo muy hábilmente soportaba el embate de la grasa que manaba del patty en buena cantidad, más no demasiada para sacar de onda. Los 226 gramos, que ya cocinados quedan como en 190 y cacho, me dejaron satisfecho, feliz y con una sonrisa de oreja a oreja. Regresaré muy pronto porque vale mucho la pena.

Puede ser que no esté de acuerdo conmigo. Para eso, sus comentarios o sugerencias siempre son bienvenidos en el twitter @burgermanmex, en instagram también como “burgermanmex” o en facebook.com/Burgerman.mex

Foto: Especial