Llega Le1f en modo dj set

Hace poco más de dos años, Pitchfork afirmaba que el rap queer era para nuestra época lo que el movimiento Riot Grrrl había sido para la década anterior. Es decir, la consolidación tanto de un género musical como de un movimiento cultural con voces hasta entonces acalladas.

La publicación aseguraba también que el queer rap —con nombres como Mykki Blanco, Venus X, Zebra Katz…— estaba esperando todavía al artista que funcionara como su avatar o embajador ante la cultura pop. Y decían que el neoyorquino Le1f (Khalif Diouf) parecía haber estado listo para dar el salto al mainstream hasta el lanzamiento de su álbum debut, Riot Boi.

El álbum es excepcional, pero Le1f se rehusó a hacer un disco accesible. Si bien aborda de manera temeraria temas que nos pueden resultar familiares a todos —como amarse a uno mismo y dejarse ir en una época en la que la aceptación y el amor parecieran difíciles de asumir—, lo hace de manera radical —combinando lo explícito con temas como el racismo y su impacto en la intimidad o el deseo— y sin hacer a un lado esa estética sonora poco ortodoxa, retadora para la escucha, que le caracterizaron desde sus primeros mixtapes, publicados hace más de un lustro en su propio sello, Camp & Street.

Este año, Le1f publicó el EP Blue Dream, en el que varios críticos vieron algo así como la decisión de poner en pausa su aproximación a la música de club para decantarse por algo más cercano al trap. Pero cualquiera con el oído atento podrá hallar en esos cinco tracks guiños a la pista de baile que pareciera ser una de sus influencias importantes. El sábado 21 de julio, Le1f visita la ciudad, no para rapear, sino para tocar en plan DJ set en Terminal (Bolívar 20, Centro Histórico) invitado por N.A.A.F.I. Varias biografías suyas ponen antes que ningún otro dato que Björk es su fan, a mí me basta con haber escuchado sus dotes como productor y saber que Mexican Jihad lo conoció en acción como DJ en el Spectrum, un afterhours gay de Nueva York. ¿Van o se quedan?