¿Por qué los chilangos nos quejamos del frío?

Aunque es un buen pretexto para quedarte en cama y tomar un chocolate calientito mientras ves pelis en Netflix, no pierdes la oportunidad para quejarte de que hace mucho frío. Que no puedes salir con este clima, que no tienes ropa adecuada o que por qué no sale el sol. ¿Quién entiende?

Seguro me enfermo

Empieza la temporada de frío y todos tienen gripa. Es como una reacción en cadena: se enferma el hijo, contagia a los papás, ellos llevan el virus a la oficina. Así, uno a uno vamos cayendo.

Chamarras tipo botarga

Apenas baja un poco la temperatura y los chilangos ya sentimos que nos congelamos. Nos ponemos encima playera de manga larga, suéter, chamarra, guantes, bufanda, gorro… al perro.

Nos quejamos de todo

Los chilangos nacimos con una característica: nos gusta quejarnos de todo. Que si hace mucho frío, que se nos congela la nariz y las orejas, que no se puede ir a trabajar con este clima…

Te pone triste y sentimental

El día se nubla tantito y para muchos es como si llegara el Apocalipsis. La tristeza los invade, empiezan a escuchar canciones tristes y les dan ganas de hablarles a sus ex.

¡¿Me tengo que bañar?!

La temperatura está a 5° y el agua de la regadera sale como si la hubieras sacado del congelador. Para colmo subió el precio del gas, no sabes si arriesgarte y bañarte así o salir todo hediondo.

No tienes a nadie que te abrace

Los días de frío son perfectos para sentarte con tu pareja a ver películas mientras se abrazan, pero ¡oh!, estás más solo que la emblemática frase de  la exmodelo Carmen Campuzano.

Ni las cremas funcionan

Eres de los que tienen piel sensible, pero al frío. Por más humectante que te pongas, tus labios son más rasposos que un cactus y tus manos están mas resecas que nochebuena en primavera.

Dedos de piedra

Tus amigos te preguntan si estás estudiando chino, y es que tienes tanto frío que, cuando intentas escribir un mensaje, parece que mandas un código secreto, pues va lleno de dedazos.