Ciudad de necios | Un borrego viudo… ¿y narco?

Hoy, en su Ciudad de necios, Nacho Lozano escribe sobre la clausura y reapertura de la taquería El Borrego Viudo
CIUDAD DE MÉXICO, 22ABRIL2017.- Alrededor de las 19:00 horas de hoy el Instituto de Verificación Administrativa realizó el retiro del estado de clausura del establecimiento denominado “El Borrego Viudo”, luego de que los representantes legales presentarán, la tarde de ayer, la documentación correspondiente al uso de suelo. Los empleados del local comenzaron a preparar las carnes y el sitio para comenzar a dar servicio lo antes posible. FOTO: TERCERO DÍAZ /CUARTOSCURO.COM

Ciudad de México, ciudad de tacos, golpes, extorsiones, salsas y escándalos

Desde 1969, sus tacos de suadero son como mirar a Dios. A partir de que los hermanos Villagrana —don Conrado y don José— fundaron la taquería, sus salsas se sienten como si el propio Dios te acariciara el paladar. La Taquería El Borrego Viudo es el paraíso del taco de grasa bendita y tortilla saturada. Sirven de suadero, longaniza, campechanos, ojo, maciza, cachete, lengua, de surtida, al pastor. También hay tortas, hay tepache, hay amor y todo te lo sirven en chinga, no tardan más de dos minutos. (El nombre de la taquería, por si se lo pregunta, no tiene un significado ni historia especiales. Simplemente a alguien se le ocurrió y ya.)

Al Borrego Viudo se llega a pie o en coche, sobrio o borracho. Sobre todo borracho, después de la fiesta, ya muy entrada la madrugada. La esquina de Revolución y Viaducto no duerme, el Borrego Viudo se mantiene despierto ahí y por todo el año, todo el día, menos el Viernes Santo, el día en que Cristo cayó tres veces cargando su cruz en la que moriría crucificado para resucitar después. Ese día no abre la taquería porque los buenos cristianos no comen carne durante el viernes grande.

Al Borrego Viudo llegan ebrios manejando con ganas de resucitar y sin darse cuenta de su imbecilidad al conducir, ya sabemos, los chilangos somos necios; también llegan en coche los borrachos, pero llevados por un sobrio que les hizo el milagro; y, claro, los sobrios en coche que ordenan ¡sin bajarse del auto! Ese también es un milagro hecho verdad en el Borrego: ¡se puede comer en el coche! Un ejército de meseros poblanos y tlaxcaltecas —que son familiares entre sí—, llevan la orden hasta el amplio estacionamiento, junto a los tacos van chingos de servilletas, sus dos salsas (verde para el suadero y roja para los servidos al pastor) y todos los limones del mundo. El apeste a taco del Borrego Viudo en el auto dura una eternidad celestial.

Los meseros suelen mostrar una sonrisa sincera, que cambia de humor cuando un comensal no quiere pagar. Para ese momento son 10 o 15 los taqueros encabronados que hacen “entrar en razón” al deudor y así se evita una golpiza en ese gran local que “es irregular”, según Meyer Klipp, la cabeza del INVEA, ese instituto de verificación acusado de extorsionar hasta a Dios.

Es temprano y es 21 de abril de 2017. Los verificadores del INVEA ponen sellos de clausura, mismos que quitan después los meseros. Regresan los del INVEA a ponerlos de nuevo y entonces se arma la suaderiza: dimes, diretes, acusación de extorsión (los meseros dicen que el INVEA pedía 100 mil pesos para que ahí muera), gritos, mentadas… y sí, golpes.

Me decepcionó ver a los taqueros golpear, entre varios, a un verificador. Con tantos pinches golpes y violencia que hacen trizas a nuestro país, ¿también hay que verlo en el paraíso del Borrego Viudo? Si el verificador del INVEA fue corrupto (no me extrañaría), ¿por qué no echan montón pero para grabarlo, para denunciarlo, para presentar pruebas de la presunta extorsión, para dar una conferencia de prensa? No para golpearlo.

Peor, la escena era vista por varios policías capitalinos. Para variar: la violencia contra el verificador ocurría en sus narices y ellos no movieron ni un dedo (de todos los que usan para sacarse los mocos).

La leyenda urbana dice que al morir don Conrado, en marzo de 2015, la propiedad de la taquería se volvió un taco de surtida mal servido, porque la familia del hermano José, creador de las salsas y el adobo, se peleó con la de Conrado. Verónica, hija de don José, asegura ser la dueña de la taquería y acusó a La Unión de Tepito de apropiarse del Borrego Viudo y de sus tacos cuando don Conrado, su tío, les abrió la puerta. El apoderado legal del Borrego Viudo, Maviael León, lo niega. Xóchitl Gálvez, jefa delegacional en Miguel Hidalgo, dice que El Borrego Viudo que pasta en su delegación lo hace legalmente. Es más, tan solidaria fue la delegada que el domingo fue a visitarlos y cuando se aburrió les preguntó a los meseros: ¿quién le va al Cruz Azul? Cinco valientes dijeron “yo” (¡eso, chingá!) y Xóchitl se los llevó al estadio a ver cómo mi máquina le ganó a las Chivas. ¡Ah! Entonces la limpia que la bruja Zulema le hizo al Cruz Azul surtió efecto. ¿El Borrego Viudo necesitará una?