Romper el estigma sobre la salud mental

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Según la Organización de las Naciones Unidas, en los países de ingresos bajos y medianos más del 75% de las personas con problemas de salud mental no reciben ningún tratamiento

La salud mental incluye nuestro bienestar emocional, psicológico y social. Con ella, hacemos frente al estrés normal de la vida cotidiana, además de que nos ayuda a manifestar pensamientos y sentimientos e interactuar con los demás.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen múltiples factores que detonan una mala salud mental: discriminación de género, exclusión social, modos de vida poco saludables y violaciones a los derechos humanos, son algunos ejemplos.

No obstante, también hay factores de la personalidad y psicológicos que hacen que una persona sea más vulnerable a los trastornos mentales como la depresión, ansiedad, déficit de atención o autismo.

De esta manera, y ante la pandemia de COVID-19 —que trajo consigo varios desafíos para la población—, es necesario romper el estigma sobre la existencia y el tratamiento de la salud mental. Esta etiqueta negativa se ha convertido en una barrera para que la gente busque ayuda.

Por ello, la OMS ha señalado que la inversión en programas es vital. Esto representaría una oportunidad para que la comunidad internacional comience a corregir el histórico abandono de la salud mental.

Estigma a la terapia

De acuerdo con Francisco Martínez León, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, el mexicano no asiste a servicios como terapias, debido a una cultura en la que ir al psicólogo no está bien visto. “Hay una parte de la sociedad que cree que van al psicólogo sólo los que están locos”, asegura el experto, tras agregar que las personas prefieren ir con un sacerdote para tratar problemas o temas que los afectan anímicamente.