Nuevas maneras de hacer muralismo

Millo
Foto: Isis Mendoza

A propósito de su visita a la CDMX, platicamos con el muralista italiano Millo sobre su proceso creativo y la importancia del arte callejero en la actualidad

El muralismo en la ciudad, desde hace varios años, ha decidido salir de los museos para acercar el arte a los chilangos. Así han surgido proyectos como Central de Muros, que cambió varias paredes de la Central de Abasto o Sprayfield, que plasmó las similitudes entre la capital mexicana y Los Simpson en muros de Iztacalco. Hace unos días, el artista urbano Francesco Camillo Giorgino, mejor conocido como Millo, viajó desde Pescara, Italia, hasta la CDMX para pintar un mural en Biergarten (en la imagen), ubicado en el segundo piso de Mercado Roma.

Millo, ¿qué es lo que más tomas en cuenta cuando vas a pintar un mural?

Un mural no solo es una imagen que hago sobre una pared. Algunas veces hay elementos que tienes que tomar en consideración. La mayoría de las veces hay un gran curador detrás del proyecto, y eso me dice mucho sobre los elementos que tengo que tomar en cuenta. Por ejemplo, si hago algún proyecto social en una prisión o en áreas pobres, debo considerar no solo el aspecto arquitectónico, sino también el social del lugar donde voy a pintar el mural. Eso es lo más importante para mí. Si voy a hacer un mural, por ejemplo, en Londres, en un barrio donde la mayoría son jóvenes con alto nivel cultural, sé que puedo pintar cualquier cosa, porque puedo apelar a cierto nivel de lectura que permita varios significados; sé que puedo decir algo que es más difícil de entender, algo más agresivo y más oscuro. Por otro lado, hay cosas que no puedo pintar en ciertos contextos: imagina un área pobre donde el 90% de las personas que viven ahí son mayores y todos los días están luchando por sobrevivir; ellos no quieren una rata muerta pintada en un mural, ellos quieren ver al positivo. Todo eso lo tengo que ver antes de trabajar en mi idea.

Foto: Isis Mendoza

Pudiste ver algún mural interesante en la Ciudad de México

Desafortunadamente no tuve oportunidad de ver muchos, pero me gustó el “Icarus” de Interesni Kazki (está en el cruce de av. Insurgentes y Álvaro Obregón, en la colonia Roma), aunque me emociona mucho el Museo Mural Diego Rivera donde está uno de sus murales más famosos.

¿Qué elementos tomaste en cuenta para hacer este mural?

Para mí, la inspiración viene de muchas cosas. Usualmente mi mente hace algunos trucos que dan paso a ciertos dibujos y finalmente encuentro algo. Ese algo, algunas veces, si tengo suerte, es una buena idea. En el caso de este mural, el concepto inició por dibujar. Comencé por la forma de la pared, luego dibujé a los dos personajes y enton- ces, como cuando a Newton le cayó encima la manzana, entendí que podía haber una lógica en todo. Había muchos elementos que estaban en el aire y me di cuenta que podían ser globos con forma de elementos tradicionales, como son las máscaras en México, que realmente me atraparon cuando las vi. Aunque, para ser sincero, la mayoría de las veces es una coincidencia.

Foto: Isis Mendoza

¿Cuál es la importancia del arte callejero para Millo?

Hay una gran discusión sobre qué es street art, qué es un mural y qué es el muralismo hoy en día. El arte callejero en Italia es algo que supuestamente debes hacer en la noche; se trata de algo rápido y con un claro mensaje político. Puede ser una idea brillante para transformar una esquina abandonada en algo bello. Y el mural es algo que se relaciona más con el arte público. El arte callejero es importante porque la mayoría de la gente puede verlo cada día. Hay quienes elaboran proyectos en áreas pobres de las grandes ciudades, donde incluso la gente no sabe dónde están los museos. Esas personas crecen con las imágenes de los murales que están pintadas ahí, que permanecen, algunas veces, hasta por 20 años. Prefiero hacer un mensaje positivo, eso es algo importante para mí. Algunas veces, la gente de esas zonas piensa que la vida es triste y no tienen motivaciones para superar las adversidades, pero cuando ven a alguien pintando en un muro por primera vez, y ese muro mide 25 metros, y lo convierten de nada en algo bello, ellos dicen: “Wow, esta persona vino desde otro lugar del mundo para pintar esto y yo ni siquiera imaginaba que pudiera ser posible”. Entonces puedes comenzar un mecanismo en la mente de la gente y motivarlos para que vean que quizá ellos pueden hacer algo distinto. Eso es algo muy importante para la juventud, pues la mayoría de las veces ellos quieren hacer algo, pero se detienen porque creen que será complicado y ellos pueden ver una motivación. Eso es lo que me gusta.

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Estudió Letras en la UNAM. Lector, editor y escritor de tiempo incompleto.