Entre el Corona y la Semana IR!

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Foto: Lulú Urdapilleta

Al Corona Capital le debo grandes momentos: LCD Soundsystem, Animal Collective, Richard Ashcroft, Courtney Barnett, Kraftwerk, Air, Alt-J y Phoenix (en ese orden), y una foto con los integrantes de Parquet Courts tras bambalinas.

Muchos años me perdí este festival; primero porque vivía fuera de México, luego porque trabajaba en el Cervantino y estaba en Guanajuato los días de la cita en el Autódromo Hermanos Rodríguez. Creo que la única vez que me alegré de no haber ido al Corona fue en 2014, cuando la lluvia provocó la cancelación de varias presentaciones, entre ellas la de mis queridos Massive Attack.

Sin embargo, ayer anunciaron el cartel de su “capítulo 10”: Interpol, The Strokes, Weezer, Franz Ferdinand, The Raconteurs, Billie Ellish, The B-52’s, Bloc Party, Cat Power, Kurt Vile y otros 45 nombres, y no se me antojó comprar un boleto. Más allá de si me gusta el line-up o no, los festivales me han empezado a parecer un disco rayado tanto por sus alineaciones como por la experiencia en sí.

Hace unos meses, a propósito de los 20 años del Vive Latino, Daniel Gutiérrez, vocalista de La Gusana Ciega, me comentaba que esta tendencia festivalera ha provocado que las bandas ya no vendan boletos por sí mismas: “Los festivales tienen cierta responsabilidad sobre la escena; cuando no estás en un festival, ir tú a las plazas y vender boletos es muy difícil, la gente no está acostumbrada a pagar por ver a un solo grupo; eso complica que las bandas crezcan y surjan nuevos headliners. Cuántos años más puedes seguir presentando como estelares a Zoé, Molotov o Café Tacvba…”.

Estoy de acuerdo. Por eso me entusiasman más eventos como la Semana Indie Rocks! —que empezó el lunes y termina este sábado—. Ahí vi dos shows memorables: Suuns y Cibo Matto, sin tumultos ni largas caminatas. Siempre traen músicos diferentes y eso hace que la experiencia sea distinta cada vez.

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