Me hace falta ver más ‘bax’

Descubrí la reciente campaña Somos Box, de la cerveza Tecate, el otro día que estaba mirando videos en YouTube. En uno de los anuncios, el más gracioso y efectivo de todos, un tipo está sentado con la pierna cruzada y la mano atada a una taza de té, con el dedo meñique en alto. El salón está pintado en azul verdoso y tiene muebles de madera fina. Al fondo, se escucha una pedazo de Tenderly, una famosísima canción del canon jazzístico.

La chica que está sentada junto al sujeto de lentes se levanta fastidiada; se aparece Julio César Chávez, tal vez el mejor boxeador mexicano de la historia; está vestido con un esmoquin y se sienta a la derecha del tipo diciendo “te hace falta ver más box” en un tono de regaño, mientras le toma la pierna y la descruza.

Otro famosísimo boxeador, Marco Antonio Barrera, aparece por la izquierda de la pantalla y, al sentarse, toma la mano que agarra la taza de té y dice a los ojos del tipo: “Te hace falta ver más box”.

Finalmente aparece Sylvester Stallone. Fija la mirada en las manos de Chávez, que están sobre las rodillas del tipo, y las de Barrera, que sostienen la mano y la taza del cuestionado hombre. Stallone hace un gesto de desesperación, como diciendo “¿cómo voy a explicar esto?”. De su boca salen unas palabras incomprensibles pero ya no hace falta que las diga. El mensaje: hombres del mundo que se han vuelto un poco maricones, les hace falta ver más box.

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El anuncio, tan políticamente incorrecto, grita para que las huestes de la corrección política, en las que me encuentro en este momento, salgan a decir algo. Uno podría cuestionar si el anuncio contribuye, no a señalar el amaneramiento de los hombres, sino a empeorar la aplastante homofobia de la sociedad mexicana que grita “puto” en los estadios de futbol. O incluso si contribuye a desbancar el machismo en un momento en que las mujeres han salido a marchar contra la violencia de género y han desnudado horribles prácticas de abuso por parte de los hombres, esos mismos cuya masculinidad se afirma con una cerveza y un encuentro de box.

Sin embargo, hoy voy a convocar una estrategia camp. El camp, queridos lectores, es un tipo de humor muy usado entre la comunidad gay que usa la exageración y encuentra atractiva la banalidad, la superficialidad y la falta de gusto. Revela también significados ocultos e inesperados en manifestaciones de cultura popular. Así que el mismo día que me topé con el anuncio de Tecate, un conocido mío, gay, encontró el mejor antídoto. Posteó Facebook una foto del encuentro entre el Canelo Hernández contra Amir Khan. Los boxeadores, con el torso desnudo, mostraban su estómago de lavadero. Mi amigo escribió: “Cierto: hoy me hace falta ver mas bax”.