La búsqueda de la mejor ‘burger’

Oye Burgerman, ¿qué buscas en una hamburguesa? Me preguntan muy a menudo. Pareciera que mi búsqueda del santo grial de la hamburguesa tuviera una meta o un fin, cuando la búsqueda misma es el fin o la meta.

¿Qué busco? Lo que todos los que disfrutamos la comida más allá de un acto de supervivencia: disfrutar, gozar, llorar de la emoción con el producto de la creación de la mente de un chef. Una hamburguesa es tan noble, que aun la burger más industrializada y común sabe bien. Con la explosión de restaurantes de hamburguesas y la llegada de la burger a los menús de prácticamente todo el mundo, y con la explosión de la documentación en las redes sociales, se ha vuelto necesario encontrar un camino para negociar a través de la oferta de posibilidades. Ahí es donde entro yo. Siempre he dicho que soy un tragón que, desde la temprana infancia, descubrió su debilidad por este platillo.

¿Qué busco en una hamburguesa? Que sepa a hamburguesa. Que la sencillez y delicado balance de la combinación de sus ingredientes sea como debe de ser: sabrosa. Que se acerque a lo que en el país de su creación se le conoce como una buena burger. ¿Subjetivo? Definitivamente. La crítica o muestra gastronómica no puede estar exenta de subjetividad, puesto que se está hablando de un gusto. Pero sí se puede hablar de un consenso generalizado de “lo bueno” y “lo malo”. Todos los que hemos comido tacos en los Estados Unidos medimos su éxito como platillo, en cuanto se asemejan a los tacos que se hacen en México. ¿Cuál es mi santo grial de las hamburguesas? La que nos da ese momento ratatouille en el que recordamos aquella burger que nos hizo más felices en la vida. 45 años de comer hamburguesas, una panza bastante considerable y una devoción infinita por comer todas las burgers del planeta avalan que un servidor pueda hablar de este platillo. Sé que la búsqueda no acabará, por eso la comparto con ustedes, queridos lectores: para que hagamos más rica la experiencia.

Puede ser que no esté de acuerdo. Para eso, sus comentarios o sugerencias siempre son bienvenidos en el blog y en el Facebook.

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Chihuahuense de nacimiento, radica, desde el siglo pasado en Coyoacán. Licenciado en Comunicación por la Universidad Iberoamericana. Tiene 3 carreras paralelas, concomitantes a veces, separadas generalmente. Por un lado existe Marcelo Lara, director artístico en Warner Music y músico: guitarrista de Moderatto, y también Marcello Lara, catador de hamburguesas: Burgerman.