Manual del mal juez

Nacho Lozano escribe sobre el juez Anuar González y la corrupción en la justicia mexicana

Estas son las instrucciones que deberán seguir todos aquellos jueces que quieran destacar como los peores impartidores de justicia

Demuestre ineptitud
Si a sus manos llega un caso de violación sexual a una jovencita, trate de ser lo más machista posible. Las mujeres y el acceso a la justicia son dos cosas que no se llevan bien en este país. Se trata de que ese género, el femenino, las tenga de todas, ninguna.

Procure impunidad
Trate de beneficiar lo más posible al atacante y privilegiarlo a la hora de proteger sus derechos y tranquilidad: si está detenido, libérelo; si está acusado, ampárelo. El violador siempre tiene la razón.

Proteja delincuentes
Por ejemplo: el caso de Daphne. Si uno de los “Porkys”, Diego Cruz, solicita salir de la cárcel, usted, Anuar González, juez federal, échele una mano y concluya que no puede ser acusado dado que él solo tocó todo el cuerpo de Dafne y metió sus manos en sus partes íntimas, y dado que ella no comprobó que Diego se haya excitado después de todo esto.

Abuse de su poder
Usted, juez federal llamado José Arquímedes Gregorio Loranca Luna, libere a otro presunto violador acusado de abusar sexualmente de una menor, tras concluir que ella no se resistió en el acto sexual ni comprobó “cabalmente” por qué no lo hizo, a pesar de haber sido emborrachada por sus violadores.

Justicia mexicana
Recuerde: cuando una mujer se acerque a su escritorio a pedir justicia después de haber sido violada, usted deberá hacer todo lo posible para complicarle el acceso a ese tan anhelado derecho, enrede todo, sea insensible y, sobre todo, defienda y proteja siempre a los machos mexicanos.

Foto: Cuartoscuro