Museo Aragón, un espacio para nostálgicos en Santa María la Ribera

El Museo Aragón es un espacio para los nostálgicos chilangos en Santa María la Ribera

Muchas de nuestras familias darían para hacer un museo: por las historias insólitas, por sus miembros ilustres, por sus casas, por su obra, por las chácharas que han pasado de generación en generación. Pero esos recintos solo viven en nuestras habitaciones privadas y en nuestras cabezas, a diferencia del Museo Aragón, un departamento de la Santa María la Ribera dedicado a los “recuerdos de lo cotidiano y de lo familiar”.

El creador de este lugar es Horacio Aragón Calvo, quien también se encarga de guiar los recorridos. El viaje empieza por su árbol genealógico, cuyas dos ramas arrancan con una misma tatarabuela (ah, qué primos tan enamoradizos). El miembro más célebre de la dinastía fue Agustín Aragón y León, un ingeniero y político allegado de Porfirio Díaz. Fundó y editó la Revista Positiva, fue diputado y miembro de diferentes sociedades académicas y científicas, y ahora sus restos está en la Rotonda de las Personas Ilustres. Su casa estaba en la calle de Dr. Atl, antes Pino, y es una de las más emblemáticas de la colonia Santa María la Ribera. (Por cierto, ese inmueble ya no pertenece a la familia, pero se conserva en excelente estado; tiene una placa que la distingue y se puede visitar porque funciona como gimnasio).

La otra sección del lugar está dedicada a una categoría muy curiosa: la obsolescencia reciente. Es decir, objetos que hasta hace poco eran parte de nuestras vidas cotidianas, pero que hoy no sirven para nada. Los mayores de 30 años sentirán un golpe de nostalgia al toparse con el control alámbrico de Cablevisión (ese cuyos botones hacían “trac trac trac” cada que los picabas), un disquete, el identificador de llamadas de Telmex, una cámara digital de 1 megapixel o un celular del tamaño de un ladrillo. También hay una colección de botellitas de perfume, camioncitos para armar, billetes del siglo XX, libros, cervezas descontinuadas, corbatas, revistas y hasta dibujos de un sobrino. Es decir, chunches que podrían estar en los estantes de cualquier familia mexicana y que por eso mismo son entrañables.

El Museo Aragón está en la calle de Eligio Ancona. Para visitarlo hay que escribirle a Horacio a ahoracio@prodigy.net.mx o llamar al 55 5418 1232 y hacer una cita.

Foto: Tamara de Anda

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Estudió Comunicación en la UNAM, pero en realidad aprendió a escribir en los chat rooms noventeros y luego en los blogs. Es tan fan de la Ciudad de México que tiene el mapa del Metro tatuado en el brazo.