Chilango ejemplar | Por menos perros sin hogar

El gran número de canes sin hogar es una problemática que crece, porque no hay un control en su reproducción

Hay personas que compran perros para regalar en fechas especiales, como Día de Reyes u otras festividades. Sin embargo, cuando pasa la emoción de tener una mascota, muchas las abandonan. Se estima que en la Ciudad de México hay más de un millón de perros callejeros. Por ello, el doctor Héctor Serrano, junto con la doctora Dolores García y un grupo de estudiantes de la Universidad Autónoma Metropolitana del plantel Iztapalapa, están trabajando en un alimento que ayude a controlar la reproducción de los caninos.

“Hace 20 años comenzamos a trabajar en esto, como parte de una inquietud que teníamos sobre el control reproductivo de lo que en ese entonces se consideraba como fauna nociva (roedores, perros y aves). Nos dimos cuenta de que, además de nosotros, otras instituciones trabajaban en una proteína para ello, pero la aplicación era difícil, pues se les tenía que dar seguimiento a los animales”, comenta Héctor Serrano, quien es doctor en Biología Molecular. “Entonces comenzamos a tener contacto con otros investigadores, sobre todo de animales bovinos. De ahí surgió la idea de hacer alimentos naturales que ayuden a controlar la reproducción de perros. El fin es hacer un producto a partir de una sustancia que viene de plantas”.

A lo largo de estos años han participado varios alumnos de diferentes especialidades. “La primera prueba fue en perros machos, aproximadamente hace 10 años. Ahora estamos terminando la cuarta fase, de la que está a cargo la estudiante Sheila Peña. Hay otros alumnos que ya están trabajando en la quinta etapa, que implica la administración del compuesto a una población de más de 100 hembras y machos. No es un estudio piloto, se trata de una población de perros en albergues”, explica el doctor.

El efecto que tiene el alimento en los caninos machos es la disminución de espermas y, en las hembras, un menor número de ovocitos, lo que produce un estado de infertilidad. Además, tiene un compuesto que mejora la salud general de los animales. De acuerdo con el doctor Serrano, “la idea es darles el alimento una vez al año; es una dosis única y no hay que darle seguimiento, en comparación con otros métodos”.

Según el doctor, quieren “realizar una producción vasta para poder aplicarla en zonas de alto riesgo de la Ciudad de México, como en los mercados, y en algunas zonas del Estado de México, como el bordo de Xochiaca”.

Héctor Serrano comenta que, cuando llegue la etapa de industrialización, tiene pensado que más alumnos participen: “Ya no serían solamente alumnos de Biología en cualquiera de sus ramas, sino que habría algunos estudiantes de otras carreras de
licenciatura y posgrado”.

Con este alimento, Héctor, Dolores y sus alumnos buscan aumentar la calidad de vida de los perros, así como mejorar el ambiente para las personas. Por otro lado, el grupo sigue trabajando en un producto para controlar también la reproducción de otros animales, como aves y roedores.

(Fotos: Cortesía y Cuartoscuro)