Regalos cliché para papá

A veces parece que el Día del Padre lo diseñaron para que nos vengáramos de cuando Santoclós nos traía puros calcetines o el uniforme de la escuela

Camisas o corbatas
Lo que menos le importa a tu papá es cómo se ve en la oficina. El sentido de la moda de nuestros progenitores viene atrofiado de origen. Además, no las va a saber combinar.

camisa

Una pipa
En el kínder te ponían a decorar las cosas del Día del Padre con una pipa, un bastón y unos lentes (¿pooor?). A menos que tu papá sea un hipster o un ‘pacheco’, esto no tiene mucho sentido. Excepción: una pipa de burbujas.

pipa

Un portafolios
Los portafolios son la forma más impráctica y pasada de moda de transportar cosas (cuando pesan mucho se te acalambra la mano). Hay unas mochilas “elegantes” y godín friendly; búscale.

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Un chupe
Acá, salvo excepciones, o es plan con maña (porque quieres que te convide), roperazo (de Santoclós) o una mala idea (porque si ya sabes cómo se pone para qué le das cuerda).

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Cera para el coche
O cualquier cosa para el “bienestar” de su automóvil, como si fuera un miembro de la familia al que hay que consentir. Mejor piensa en algo que le permita a tu papá convivir con seres humanos.

cera coche

Un asador
Esto es lo más gringo que hay: la imagen del papá haciedo barbiquiu. Pero ya sabes el destino de esa inversión: lo va a usar una vez y, junto con la caminadora, va a servir de perchero.

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Un smartphone
Hay papás que parecen millennials a la hora de usar tecnología, pero la mayoría sólo te marca para preguntar cómo se saca la arroba. Con un telefonote va a sufrir él, y tú también.

smartphone

Una rasuradora
¡Noooo! Es tu oportunidad para que tu papá se deje la barba y se reencuentre con el hipster que fue en los 70. Es más, mejor consíguele el libro Dads Are the Original Hipsters (está chistoso).

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Estudió Comunicación en la UNAM, pero en realidad aprendió a escribir en los chat rooms noventeros y luego en los blogs. Es tan fan de la Ciudad de México que tiene el mapa del Metro tatuado en el brazo.