Ocho tribus chilangas que aún no han sido clasificadas

Te mostramos algunas de las tribus chilangas del siglo XXI que aún no han sido catalogadas

¿Por qué nadie habla de estos excéntricos grupos de capitalinos que tienen características muy específicas y que no hay en ninguna otra parte del mundo?

Mexichairos

Sueñan con un mundo mejor y más justo. Les da culpa cada vez que toman un café de cadena. No se pierden ninguna marcha y se saben de memoria las rolas de Silvio Rodríguez.

Mirreypsters

Crecieron con camisas desabrochadas o tacones vertiginosos, pero luego les dio oso mil su condición mirreynal y se pasaron al bando de los lentes de pasta. Frecuentan antros de la Romacondesa.

Emprendedouchebags

Está chidísimo arrancar tu propia compañía, pero hay cierta especie de emprendedores que no te dejan de molestar ni un minuto con tal de que sigas su ejemplo y adoptes sus hábitos.

Sureños

Luego de que en los 90 el sur fue el área más cool, los sureños han sufrido al no poder adaptarse al resto de la CDMX. No saben usar el Metro y su brújula preinstalada los lleva siempre a Pericoapa.

Capitrollinos

Son un misterio en la vida real. Pasan los días pegados a las redes sociales molestando a quienes no piensan como ellos. Muelen con particular enjundia a peatones y ciclistas, mujeres, activistas…

Mallitas

En los 90, los pants eran asociados con la fodonguez. Hoy ya solo tenemos mallitas de alta tecnología con tenis aerodinámicos, que hombres y mujeres usan por igual para toda actividad.

Godirrockeros

La vida de oficina los atrapó. Adiós a las cabelleras esponjadas y los cortes locochones. Consiguen un justificante médico con tal de irse a formar desde las 6 AM al concierto de Iron Maiden.

Rescataperros

Un día recogieron a un indefenso cachorrito de la calle y luego ya no pudieron parar. Su Facebook es perrocéntrico y está tapizado de fotos de “amigos peluditos en busca de hogar”.

Fotos: Especiales

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Estudió Comunicación en la UNAM, pero en realidad aprendió a escribir en los chat rooms noventeros y luego en los blogs. Es tan fan de la Ciudad de México que tiene el mapa del Metro tatuado en el brazo.