Casa de muñecas, el regreso de un clásico a la CDMX

Es una obra imperdible

Casa de muñecas
Foto: Twitter @Helenico

Casi 138 años han pasado desde que Henrik Ibsen presentó Casa de muñecas, la que es, posiblemente, su obra más famosa y que ha sido considerada, a través de los años, como un libro con evidentes tintes feministas —aunque el autor siempre rechazó dicha etiqueta—. El debate puede estar en el aire, pero lo que sí es un hecho es que la realidad que retrata, lamentablemente, sigue vigente en pleno 2018.

Teatro en fuga y Hogares Unión, bajo la dirección de Mauricio Jiménez, tienen un gran mérito al presentar esta obra en la CDMX, que, por desgracia, no siempre está disponible para los chilangos.

Los 120 minutos que dura Casa de muñecas son una dosis de realidad que nos obliga a cuestionarnos acerca de nuestro papel dentro de la inequidad de género. Involuntariamente y a diario, hombres y mujeres realizamos micromachismos; y justo ahí es donde notamos la importancia de puestas en escena como esta.

Todo transcurre dentro de una casa que, en el montaje, se asemeja a una jaula de oro. Nora, protagonizada por la talentosa Andrea Salmerón, es una mujer que, tal como la sociedad se lo indica, debe dejarlo todo para satisfacer a Torvaldo (Moisés Arizmendi), su esposo. Su principal labor, en palabras de su marido, es educar a sus hijos, además de dar un buen rostro a los demás.

Por otro lado, la imagen de la protagonista parece ser la que fomenta el crecimiento laboral de su marido, siempre atrás de él y nunca al mismo paso: “detrás de un gran hombre hay una gran mujer”.

Pero, afortunadamente, eso cambia. Los espectadores son testigos de cómo se desmorona un matrimonio supuestamente perfecto, que ocurre dentro de esta jaula de oro. Sin embargo, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de perfección? En realidad, esta obra nos invita a ver cómo Nora logra derribar el primero de muchos obstáculos a los que se enfrentan las mujeres día con día: acoso, desprecio, demérito, objetivación… en fin, toda clase de violencia.

Las actuaciones de cada uno de los personajes son sólidas y no defraudan, donde, sin duda, destaca Nora, quien logra transportarte a sus zapatos y exhibe dentro de la sala cada una de las injusticias y desprecios a los que es sujeta.

Casa de muñecas se presenta en el Centro Cultural Helénico los viernes, sábados y domingos, desde el 5 de enero y hasta el 4 de febrero. Hay boletos de $250, $350 y $400, y los puedes adquirir directamente en las taquillas del teatro o a través de Tickemaster.

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