Arte sin paredes para jóvenes

La Escuela al aire Libre de Tepito da clases gratuitas de pintura
La Escuela al aire Libre de Tepito da clases gratuitas de pintura

Cada semana, una esquina de Tepito se convierte en una escuela de arte gratuita, con estudiantes del barrio y de toda la ciudad.

La esquina de la calle Vidal Alcocer y el Eje 1 Norte se cubre de puestos de mercancía ambulante casi todos los días. Menos el martes, que es el día en que la mayoría de los ambulantes descansan. La ausencia de lonas y puestos permite apreciar la existencia de un foro al aire libre.

En una de las paredes del foro se extiende un mural hecho por Daniel Manrique, fundador del colectivo artístico de los setenta Tepito Arte Acá.

La obra lleva el nombre de Martes de arte en Tepito y embona perfectamente con lo que ocurre este día de la semana en este espacio.

Mesas alargadas, caballetes, bancas de madera o de plástico. Gente. Los hay de todas las edades: desde 18 hasta 50 años. Gente con pinceles y lápices; gente con moldes de cemento. Gente que viene a crear y a aprender.

Desde hace cinco años, esta esquina se transforma cada martes en una escuela de arte sin muros, sin costo y sin límite de edad. Su impulsor es Alejandro Caballero, artista plástico egresado de La Esmeralda y prácticamente el único profesor de la Escuela al aire Libre de Tepito (Elitep), espacio enclavado en el corazón de una colonia que carga con el estigma del “barrio bravo”, cuyo lado más oscuro es conocido por la venta de piratería, narcomenudeo y mercancía robada.

Pero también existe un lado amable: el de la comunidad. Esa es la apuesta de Elitep: generar lazos entre los vecinos de la zona y visitantes.

Una escuela con propósito

La Escuela al aire Libre de Tepito mantiene vivo un legado que inició con la formación de Tepito Arte Acá, colectivo que en la década de los setenta del siglo pasado generó proyectos e iniciativas culturales inspiradas y desarrolladas en el barrio.

Su fundador fue el pintor Daniel Manrique, acompañado del escritor Armando Ramírez y el dramaturgo Virgilio Carrillo.

Alejandro recuerda que, cuando era niño, solía toparse con la figura de Manrique cuando andaba por el barrio. Era imposible no distinguirlo: siempre iba vestido de negro y siempre estaba trabajando en una nueva obra callejera. En vida, Daniel Manrique intervino con su obra mural las vecindades y las calles de la colonia Morelos.

Con los años, Alejandro Caballero y Daniel Manrique se volvieron amigos. Previamente habían sido alumno y maestro y había que transmitir sus enseñanzas.

“Cuando falleció en 2010, creí que su labor cultural en el barrio tenía que continuarse”, cuenta Alejandro.  Así fue como, con el apoyo de Luis Arévalo, zapatero y promotor cultural del barrio, dio inicio a la Elitep.

El motivo es sencillo: restaurar a través de la enseñanza artística el tejido social. “El comercio informal y el ambulantaje desmedido han trastocado la vida familiar”, considera Caballero. “Ante los problemas sociales que se viven dentro de la comunidad, nosotros ofrecemos la enseñanza del arte como una alternativa”.

El 28 de noviembre de 2011 se inauguró la escuela con ocho caballetes, tres mesas, veinte sillas y seis alumnos.  Si bien nuevos alumnos llegan y otros se van, al menos cuatro han permanecido desde el inicio de esta escuela que cada martes cuenta con una veintena de estudiantes.

De Tepito para todos

No todos los que asisten a la Escuela al aire Libre son gente del barrio. Por aquí han pasado jóvenes de la colonia del Valle, adolescentes mixtecos, parejas de extranjeros, estudiantes de intercambio.  También asisten jóvenes y adultos  en situación de calle.

“La escuela está disponible para todo aquel que quiera venir a tomar clases”, dice Caballero, quien casi siempre da la clase, aunque en esporádicas ocasiones es acompañado en la enseñanza por el ilustrador Faros Barrio.

La Elitep se maneja por un programa básico de estudios: dibujo, pintura y escultura. Los alumnos aprenden nociones de composición y estilo, y experimentan con técnicas como el modelado en cemento y concreto.

Las clases no se quedan en el nivel del hobby. Los asistentes han realizado obra colectiva. Algunos de los alumnos han montado exposiciones individuales y venta de obra en la librería Jorge Cuesta, de la colonia Juárez. Y en dos ocasiones, los alumnos del taller trabajaron en la realización y restauración de obra mural en Tepito.

“Hace un año y medio la clase restauró Martes de arte en Tepito (el mural enclavado en el espacio de la Elitep)”, cuenta Caballero, quien además presume entre los logros de la clase la realización de un mural dedicado a la obra de José Guadalupe Posadas, por el centenario de su muerte, en la calle Jesús Carranza.

El gusto les duró la víspera: al poco tiempo el mural fue vandalizado y finalmente cubierto con pintura por decisión de la delegación. Sin embargo, la Elitep tiene el proyecto de realizar un mural en mosaico en el barrio de Xochimilco. “Se trata de expandir la obra hacia otros sitios, romper barreras” y mantener el arte como medio de cohesión social, pues, según dice Caballero, “cuando transformas un barrio, transformas la ciudad, el país y al mundo”.

En cifras:

  • 20 alumnos de distintas partes de la ciudad toman clases los martes en la Elitep.
  • 42 años han pasado desde que se fundó el primer colectivo artístico de Tepito.
  • 5 años de existir va a cumplir la Escuela al aire libre de Tepito, el próximo 28 de noviembre.