Del cine de oro a la crítica imperialista

“Gráfica en el exilio” presenta el trabajo que Josep Renau realizó durante su estancia en México

Gráfica política, grabados, collages y carteles reúne la exposición que revisa el proceso creativo de Josep Renau y la influencia del contexto social durante su exilio en México

Josep Renau es considerado uno de los artistas más destacados de la vanguardia española por su concepción del arte y la cultura como medios de agitación social. Durante su paso por México, a finales de la Guerra Civil Española, su obra logra nuevos alcances, impulsado por el contexto histórico del país, la cercanía con los Estados Unidos, y la influencia de muralistas como Siqueiros.

Todo ello queda en evidencia en la muestra “Gráfica en el exilio: Josep Renau en el periodo mexicano”, que se exhibe desde el pasado sábado en Casa del Lago.

A propósito de su papel como artista político, Paola Uribe, curadora de la exposición, nos platica sobre el periodo mexicano del valenciano y los núcleos que componen la muestra. “Fue a través de una reflexión de Renau y del arte político relacionado con él, que empezamos a hacer una selección de obras específicamente sobre ese tema”.

Renau llegó a México con la convicción de participar en el muralismo mexicano para seguir produciendo arte políticamente comprometido. En David Alfaro Siqueiros encuentra el apoyo para conseguir, más adelante, su cometido. Sin precisión sobre su futuro, responsable de una familia, su primer refugio económico son trabajos para proyectos fílmicos.

“Él tiene otro tipo de obra que es arte publicitario, por la cual es reconocido; el 60% de los carteles del cine de oro mexicano tienen su sello, ellos le dieron exposición a su trabajo”, explica Uribe sobre la revisión histórica de los materiales.

La exposición inicia con una referencia del artista como cartelista en la Guerra Civil Española —fue director general de Bellas Artes en su país, y durante ese periodo conoció a Siqueiros—. Produjo muchos carteles sobre la guerra, y la exposición señala la genealogía de este tipo de materiales. En las salas contiguas se muestra la producción de carteles políticos en México.

Pintor, muralista, fotomontajista y militante del comunismo español, influenciado directamente por el constructivismo ruso y el dadaísmo, Renau se une al movimiento de los trabajadores electricistas, como ilustrador de portadas en la revista oficial del sindicato, Lux.

“La gráfica es uno de los medios más importantes, a la mano, para crítica política y la denuncia; este material siempre está presente, porque vemos reflejado en ello la actualidad, el diálogo con las prácticas actuales de activismo”.

¿Cómo puede influir la gráfica en los movimientos sociales?

El cartel es un medio de activismo, de crítica y también de reflexión política y social. A Renau lo que le gustaba de esos medios no tradicionales del arte era acercar todos esos temas al público no especializado en arte. Quería que la gente tuviera un encuentro con ese tipo de escenas y de técnicas sin necesidad de asistir a ningún lado, que fuera suficiente con ir caminando y de pronto encontrar un cartel que lo llamara a la reflexión. Lo que me interesó fue rescatar su papel como artista político y detenerme solo en el periodo mexicano, él produjo material también en España y Alemania, pero elegí su trabajo en nuestro país para trazar una línea clara de cómo fue su papel en México. La producción de gráfica en otros soportes, como revistas, periódicos, libros…, fue importante en su desarrollo técnico y formal, y eso se ve reflejado en su obra política.

¿Cómo influyó México en el arte de Renau?

Él viene a México persiguiendo a Siqueiros. Su fin era hacer murales con él. Tuvo la oportunidad de exiliarse en Estados Unidos, pero escogió México porque quería hacer murales. Empieza a tener cercanía con el círculo de diseño, gráfica, mural, y fue ahí donde surge el intercambio en el circuito de artistas. Por otro lado, el momento histórico lo impacta: la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría, ese proceso histórico le toca vivirlo en nuestro país. También la cercanía con Estados Unidos hace que reflexione sobre el imperialismo y el consumismo.

¿Por qué esta colección es tan importante?

American Way of Life me parece emblemático en la trayectoria de Renau como artista político. Después me llama la atención la relación que tuvo con instituciones. Vamos a ver carteles que hizo para el PRN, que era el antecesor del PRI, también estuvo implicado en campañas internacionales más allá de México, para la ONU; ayudó a mantener relaciones diplomáticas con la URSS, desde México, esto nos da un panorama de las relaciones que tuvo a nivel internacional. Toda la producción en revistas como Lux o Futuro…. Vamos a presentar toda la colección que hizo para la revista Futuro, una publicación no muy conocida que posee una riqueza gráfica que van a descubrir en la exposición. Cerramos la muestra —es de lo más importante en la exposición— con una de las series más emblemáticas que hizo de fotomontaje: American Way of Life; por primera vez en México vamos a poder apreciar los 69 montajes. En otras exhibiciones se han presentado solo fragmentos de esta serie, pero la oportunidad que tenemos en Casa del Lago es mostrar la serie completa. Está considerada precursora del pop art. Antes que Warhol, antes que todos los artistas de ese movimiento, Renau incursionó con estas técnicas: uso de materiales, cultura visual popular, recortes de revistas, la crítica a Hollywood… Este tema es vigente, trata temáticas como migración y desi- gualdad, es una gran oportunidad para el visitante.

Toma nota

“Gráfica en el exilio” se exhibe hasta el 19 de mayo en Casa del Lago. La entrada es libre. La exhibición se acompañará de una muestra en las rejas de Chapultepec y actividades alternas organizadas en conjunto con el Centro Cultural de España en México. Charlas, sesiones de escucha y proyecciones figuran entre los complementos de la expo.