Educación, otro bache de la movilidad

Datos del Inegi muestran la relación entre el nivel de estudios y el tiempo que perdemos rumbo al trabajo

La inequidad también se expresa en la manera en que debe desplazarse la población de la Ciudad de México y área conurbada: quienes tienen un nivel de estudios menor deben pasar más tiempo en el transporte

¿Qué relación tiene el transporte público y los traslados con el nivel de estudios en la CDMX? La respuesta puede parecer sencilla: mientras las personas con menos estudios tienen como principales puntos de origen y destino los distritos ubicados en la periferia de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), los chilangos con un grado más alto de escolaridad se mueven en zonas céntricas de la CDMX, de acuerdo con la Encuesta Origen-Destino (EOD) 2017 del Inegi.

Esto se debe, en parte, al aumento poblacional en la ZMVM en los últimos 50 años, la búsqueda de mejores condiciones de vida y la consolidación de la Ciudad de México como un polo económico nacional. Lo cual, de acuerdo con el estudio Desigualdades en México 2018, elaborado por el Colegio de México, ha provocado el encarecimiento de las viviendas en el centro de la ciudad y la expulsión a las periferias de quienes ganan menos.

Si bien la encuesta del Inegi establece que existe al menos un viaje entre cada uno de los 194 distritos en los que se dividió la ZMVM, el estudio revela los 15 recorridos origen-destino más frecuentes, de acuerdo con el nivel de estudios de los viajantes.

Tras conocer la encuesta del Inegi, Hasel, empresa de ciencia aplicada y análisis de datos, y Chilango, aplicaron el algoritmo Page Rank a los datos obtenidos con el objetivo de conocer la relación entre el transporte público y el nivel de estudios en la CDMX.

A grandes rasgos, la idea detrás del algoritmo Page Rank es la construcción de un índice que califica la importancia de cada página de internet. De tal manera que, al juntar el algoritmo con los resultados del Inegi, se pudo destacar los orígenes y destinos más concurridos de la metrópoli, y estos son algunos de los resultados.

La población de seis años o más con escolaridad básica se traslada entre semana por cuestiones de trabajo principalmente en zonas como: Carretera Pirámides-Tulancingo, Milpa Alta, tramo Amecameca-Cuautla, Tequixquiac-Apaxco y Zumpango. Las personas con nivel de escolaridad media tienden a realizar viajes principalmente en distritos, como: Carretera Pirámides-Tulancingo, Tizayuca, Centro Histórico, Tultitlán-Centro y Cuajimalpa. En tanto, las personas con estudios nivel superior realizan sus viajes principalmente en estas zonas: Chapultepec-Polanco, Del Valle, Buenavista-Reforma, Condesa y Cuajimalpa.

Los resultados de la encuesta del Inegi son preocupantes si tomamos en cuenta la falta de infraestructura de movilidad en la periferia capitalina, condición que pone en desventaja a los habitantes de esas zonas para acceder a servicios y derechos básicos, de acuerdo con Laura Ballesteros, subsecretaria de Planeación de la Semovi durante la administración de Miguel Ángel Mancera.

¿Qué dice el actual Gobierno de la CDMX?

El 20 de noviembre pasado, Claudia Sheinbaum presentó su Plan Estratégico de Movilidad, un documento en el que reconoce: “La crisis del sistema de movilidad en la Ciudad de México tiene un fuerte componente de desigualdad, ya que los tiempos promedio de traslado son mayores para el transporte público, utilizado en su mayoría por los sectores de menores ingresos y en el que se realizan 50% de los viajes de la ciudad”.

Además, el documento agrega que el gasto en transporte público en los municipios conurbados es el doble que el que se incurre en la Ciudad de México, por lo que “reducir estas desigualdades en la movilidad es una acción de justicia social que se vuelve de capital importancia para el adecuado funcionamiento de la urbe y garantizar el derecho a la ciudad de sus habitantes”.

Pero ahí no acaba el problema. El Plan Estratégico de Movilidad establece que la inequidad en el transporte público afecta con “más fuerza a mujeres”, quienes, debido a casos de inseguridad y acoso en el transporte público, prefieren recurrir a los taxis para tener traslados más cómodos, rápidos y seguros.

¿Hay alguna solución?

El actual gobierno capitalino propone reorientar las inversiones del sector “hacia infraestructura que privilegie la circulación fluida y segura del transporte público y no motorizado, y hacia políticas públicas que contribuyan a generar una ciudad incluyente, accesible y equitativa, así como garantizando a su vez tarifas accesibles a la ciudadanía”, lo que, asegura, se traducirá en que por cada peso que se invierta en infraestructura vial se invertirán seis pesos en mantenimiento y mayor infraestructura para el transporte público, la bicicleta y el peatón.

Además, se fijan como meta el inicio de la construcción del Cablebús —cuya primera línea correrá de Cuautepec a Indios Verdes, en la alcaldía Gustavo A. Madero—, la implementación de dos líneas del Metrobús y la ampliación del la Línea 5 —que llegará a la Glorieta de Vaqueritos—, así como “una conexión de transporte masivo de ocho kilómetros entre la estación de Metro Constitución de 1917 y Metro Santa Martha, con una posible extensión proyectada al Estado de México en conjunto con el gobierno federal”.

Otros de los objetivos son dotar de sistemas GPS al total del transporte público concesionado, como microbuses y peseros, aumentar 15% la red de ciclovías y duplicar la oferta de bicieestacionamientos, adquirir nuevas unidades de Trolebús, RTP, así como la remodelación de dos Centros de Transferencia Modales.