Marionetas contra el abuso infantil

Hacerles saber que no están solos

Fotografía: Lulú Urdapilleta
Psicólogos, cuentacuentos, dramaturgos, artistas, sexólogos, maestros y dos niñas participaron en la revisión de la obra No estoy solito, que busca combatir el abuso sexual infantil

Hablar sobre abuso sexual infantil no es una tarea sencilla, pero sí necesaria, especialmente si tratas con niños de preescolar y primaria. La Caravana Cultural para la Educación y Salud Sexual Infantil y Juvenil Ifussiyj es un proyecto nacido en Milpa Alta que busca, a través del teatro guiñol, darle herramientas a los niños para que puedan protegerse de este tipo de agresiones.

Desde que tiene memoria, Víctor Manuel Argüelles ha sido un apasionado de la cultura y el arte. Durante 15 años se dedicó principalmente a vender enciclopedias, cuentos y libros en escuelas, en las que también impartía pláticas con el objetivo de prevenir casos de abuso sexual infantil.

Sin embargo, la vida de Víctor Manuel dio un vuelco hace un par de años, cuando se enteró de que un profesor de la escuela a la que asistía su hijo abusó de un menor, por lo que decidió desarrollar un proyecto que sirviera para evitar los casos de abuso infantil y pudiera brindarle a los niños herramientas para defenderse.

Con su conocimiento en arte, Víctor Manuel creó la Caravana Ifussiyj y la llevó a la Semana Nacional del Emprendedor 2017, donde fue seleccionada como proyecto social de alto impacto.

Al proyecto se unieron cinco personas más, entre psicólogos, cuentacuentos, dramaturgos y artistas, quienes se capacitaron para darle forma a un espectáculo de teatro guiñol que busca presentarse en todos los preescolares y primarias del país.

No estoy solito

A los integrantes de la Caravana Ifussiyj les tomó un año de trabajo y varias revisiones para que el guion de la obra No estoy solito quedara listo para presentarse ante niños de preescolar y primaria.

Antes del estreno, el material fue revisado por psicólogos, sexólogos y maestros, quienes se aseguraron de que estuviera dando el mensaje adecuado, es decir, que todos los niños que la ven puedan identificar las señales de peligro, decir que no y contárselo a alguien más.

Además de la asesoría de especialistas, la obra se construyó con la colaboración de dos niñas, quienes mencionaron cómo, desde su perspectiva, era correcto decir “no” ante una situación que no les agrada.

“Parte de la problemática es que la mayoría de los niños se quedan callados en el primer momento de agresión cuando empiezan las caricias, los jueguitos mal intencionados o los tocamientos”, explica Esther Alejandra Sánchez Cervantes, una cuentacuentos que forma parte de la Caravana Ifussiyj. “Es importante que desde ese instante los niños digan alto y cuenten lo que está pasando”.

Fue así que se determinó que la historia principal de No estoy solito gire alrededor de Chus y Alex, dos niños de siete años que son muy buenos amigos. Durante el recreo, ambos pequeños juegan en el patio de su escuela sin darse cuenta que Fer, el conserje y tío de Chus, los observa y planea cómo atraerlos con dulces y juguetes.

“A los pequeños les atrae el teatro guiñol, y aunque regularmente no son tan abiertos ante un adulto, con una marioneta se ven como iguales y es fácil que se identifiquen con los muñecos”, dice Esther. “Es una forma de llegarle a los pequeños de forma divertida, lúdica y, sobre todo, cultural, en lugar de sentarlos y hablarles directamente sobre el tema”.

El show va a continuar

Conscientes de que México ocupa el primer lugar en casos de abuso sexual infantil entre los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), según un reporte de dicha institución, y de que uno de cada 10 mexicanos admite conocer al menos un caso de abuso sexual infantil al interior de su familia, de acuerdo con datos de la organización civil Guardianes y del informe “Percepción del abuso sexual infantil en México”, Víctor Manuel y los integrantes de la Caravana Ifussiyj saben que su show debe continuar.

Aunque el proyecto apenas está comenzando, el fundador tiene grandes planes para la caravana. “Esto no solo se trata de ir a las escuelas, presentar la obra y vámonos, sino que hay que darle seguimiento”, dice Víctor. “Nos gustaría que las instituciones especializadas nos apoyen para que, en caso de encontrarnos con un caso de abuso, poder canalizar a las víctimas con ellos y que los niños afectados y sus familias reciban la atención necesaria”.

Si bien la obra está dirigida a niños, también es apta para padres y docentes; de esa manera, las personas más cercanas a los menores tendrán las herramientas para identificar cuando algo anda mal y saber cómo actuar ante un caso de abuso.

Otro de los planes a futuro de este proyecto es realizar charlas informativas dedicadas exclusivamente para los adultos.

Actualmente, la Caravana busca visitar escuelas de preescolar y primaria, así como plazas públicas de la Ciudad de México; sin embargo, su meta es llegar a todos los planteles del país y erradicar el abuso sexual infantil.

“Soy padre de familia, y así como yo quiero que mis niños estén prevenidos y orientados, me importa muchísimo que los demás niños cuenten con esa información. La meta es esa: llegar a más familias, sembrar esa semilla para terminar con el problema”, concluye Víctor.

Si quieres que la Caravana visite la escuela donde van tus hijos, puedes contactarlos a través de su perfil en Facebook, donde los encuentras como Caravana ifusiyj (facebook.com/CaravanaIFUSIYJ).

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Artículo anteriorEdición impresa: 15/01/2019
Egresada de FES Aragón (UNAM) me encuentro en constante cambio y aprendizaje. Curiosa de todo lo que acontece a mi alrededor y fiel a la idea que todos tenemos una historia que contar.