Ser mamá en la capital

Las mujeres de la Ciudad de México viven la maternidad de muy diversas formas. Te presentamos algunos testimonios.

Doña Mercedes Ríos se considera una madre tradicional. Tiene 64 años y durante su juventud se dedicó por completo a la crianza de sus tres hijos. Nunca trabajó, porque admite que en su época era mal visto, pero no se arrepiente de sus decisiones. Por el contrario, está convencida de que gracias a ellas su vida ha sido “un éxito”.

“Prácticamente mi carrera ha sido ser madre y de verdad creo que ha sido muy gratificante. Aún no me gradúo. Creo que uno nunca acaba de aprender cuando es mamá, pero me rifé como las grandes, como dicen por ahí”, comenta entre risas.

En el otro extremo, Karen Andrade es una joven de 28 años quien recientemente se enteró de que está embarazada y, aunque está emocionada ante la posibilidad de tener a su primer hijo, asegura que no tiene la intención de hacer a un lado su desarrollo profesional como comunicóloga.

“Siempre tuve la ilusión de ser mamá, aunque no en este momento de mi vida. Y sí me tomó por sorpresa pero estoy contenta. Ahorita mi idea es seguir trabajando y, afortunadamente, en la empresa se han portado muy accesibles con el tema”, dice.

De acuerdo con especialistas, casos como los de ambas mujeres reflejan cómo con el paso del tiempo han cambiado las visiones y expectativas de las madres y, a la vez, cómo a pesar de todas esas transformaciones sociales su papel en la sociedad y la cultura mexicanas sigue siendo fundamental.

En momentos de tensiones familiares —explican los expertos—, las mamás generalmente fungen como mediadoras o incluso como las juezas que solucionan los problemas. Mientras tanto, en días festivos se convierten en un elemento unificador, pues son aquellas personas capaces de convocar a todos.

Así ocurre en celebraciones como la Navidad o el Año Nuevo, y también en las reuniones sin algún motivo en particular.

Mercedes, por ejemplo, cuenta cómo sus hijos la visitan casi cada fin de semana. A veces acuden a su casa juntos y otras por separado, siempre con la intención de ver cómo está su salud o si le hace falta algo.

De manera similar, desde que Karen supo de su embarazo ha tenido el apoyo de sus personas más cercanas. Su esposo, su madre y otros familiares están al pendiente de ella, quien confía que toda esa ayuda le permitirá recibir con éxito el nacimiento de su bebé, previsto en cinco meses.

Mujeres con dos proyectos

Teresa Incháustegui, directora del Instituto de las Mujeres de la Ciudad de México (Inmujeres), explica que en la capital existen “muchas más maneras de vivir la maternidad” en comparación con otras entidades del país, debido a que aquí hay mayor diversidad social y cultural.

Esto ha permitido que cada vez más mujeres que deciden ser madres busquen al mismo tiempo desarrollarse profesionalmente. Hoy, 35.7% de los hogares capitalinos es encabezado o recibe aportación económica de una mujer, y el mayor número de ellos se encuentra en las delegaciones Cuauhtémoc, Venustiano Carranza, Benito Juárez y Miguel Hidalgo, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La socióloga Eli Bartra, académica e investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), explica que estas mujeres enfrentan una doble carga de trabajo. Por ello, los especialistas coinciden en que se necesita una mayor participación de los hombres en las tareas domésticas, para que así se alcance un mejor equilibrio en el reparto de responsabilidades.

Lulú Velázquez relata su caso. Tiene 42 años, un hijo de siete, es divorciada y trabaja como contadora en un restaurante. Asegura que cumplir con sus roles familiar y laboral es todo un desafío, pero se muestra convencida de poder superarlo, en buena medida gracias al respaldo de su gente cercana y, en particular, el de su propia madre.

“Siempre deseé ser mamá, pero también profesionista. Y afortunadamente y con ayuda, lo estoy llevando a la par. Es difícil cumplir con los dos proyectos, pero digo orgullosa que, con esfuerzos, ¡sí se puede!”, dice.

Al igual que ella, miles de capitalinas esperan festejar su maternidad en torno a sus seres queridos, no sólo este 10 de mayo sino todos los días de sus vidas.

Compartir
Artículo anteriorArtistas para qué
Artículo siguienteUna variante: éxito o fracaso
Reportera de Ciudad en constante aprendizaje, siempre buscando la forma de inquirir y transmitir. Amante de los gatos y fan de las sonrisas sinceras.