06066 | Adiós, Paul Allen

Foto: Corbis Historical / Getty Images
Si bien el mundo conoce la historia de Bill Gates, no podemos olvidar que gran parte de su emporio se construyó de la mano de Paul Allen, visionario que falleció el lunes a los 65 años de edad.

Nacido en Seattle en la década de los 50, Paul Allen fue un hombre con iniciativa desde muy joven. Según cuentan algunos, el cofundador de Microsoft aprendió a leer incluso antes de ir a la escuela, y cuando tenía 14 años, centró su atención en los ordenadores, incluso cuando estos no eran muy accesibles ni populares.

Años más tarde, cuando entró a la Universidad de Washington, fue cuando surgió la idea que daría vida al monstruo de la tecnología, y tras dos años de haber conocido a su amigo Bill Gates, lo convenció de llevar a cabo su proyecto de inventar un software comercial para computadoras personales. Y según cuenta la leyenda, fue al mismo Allen a quien se le ocurrió el nombre de Microsoft.

Allen y Gates fundaron su compañía en 1975, y su primer éxito fue un intérprete del lenguaje BASIC, pero poco después la empresa se transformaría profundamente cuando compraron un sistema operativo llamado QDOS por 50 mil dólares, una decisión y negociación en la que Paul Allen fue parte decisiva.

Con este sistema operativo bajo el brazo, Paul Allen y Bill Gates fueron capaces de firmar un contrato para suministrar un sistema operativo a IBM con una cláusula que no los obligaba a mantener exclusividad con la compañía, lo que permitió vender su sistema a otros fabricantes, y eso se convirtió en la clave del éxito para Microsoft.

Sin embargo, Paul Allen se vio obligado a dejar Microsoft en 1983, después de haberle sido diagnosticada la enfermedad de Hodgkin, la cual superó gracias a un trasplante de médula ósea.

Durante este tiempo, se convirtió en un prominente inversionista por medio de Vulcan, una compañía fundada en 1986 desde la cual ha participado en más de 100 empresas, entre las cuales destacan Dreamworks, Alibaba o Magic Leap. También maneja los activos de los Trail Blazers de Portland en la NBA, los Seahawks de Seattle en la NFL, además de los Sounders de Seattle, de la MLS.

Las actividades de Paul Allen también se extendieron a la investigación, tanto científica como tecnológica, con la fundación del Instituto Allen para las ciencias del cerebro, el Allen Brain Atlas, y el Instituto Allen para la Inteligencia Artificial.

“Las actividades de Paul Allen también se extendieron a la investigación, tanto científica como tecnológica”

Del mismo modo, siempre se distinguió por sus grandes aportaciones a causas benéficas, como la organización Paul G. Allen Family Foundation, encargada de administrar sus obras de caridad. Fue fundada en 1986 y actualmente recibe 30 millones de dólares al año, los cuales son destinados en su mayoría a servicios humanos y de salud.

Así pues, la pérdida de Paul Allen va mucho más allá de Microsoft. Se trata del adiós a una de las personas que definió —directa o indirectamente— gran parte de nuestras vidas.

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Obrero de las redes y el ciberespacio, Sopitas es un tipo afortunado.