06066 | La nueva guerra de Trump

¡Que levante la mano quien nunca se haya buscado en internet! ¿No? ¿Nunca? ¿Ni por curiosidad? Bueno, bueno, ¿pero qué tal están revisando cómo van sus likes? Espejito, espejito, ¿quién es el más popular de la red?

Claramente, el más popular no es Donald Trump, quien esta semana ha abierto un nuevo frente en su obsesión contra los medios. Si antes había atacado a periódicos y canales de televisión, ahora se ha dejado ir, y con todo, en contra de Google, Facebook y Twitter, a quienes ha recomendado tener cuidado, pues, según afirma, “están pisando terrenos peligrosos”.

La nueva teoría conspirativa del presidente norteamericano señala que los gigantes tecnológicos han borrado las noticias de medios conservadores, y señala directamente a Google de manipular su algoritmo para que los primeros resultados de las búsquedas relacionadas con él muestren únicamente las noticias que se refieren a su persona desde una visión negativa, así como de ocultar y controlar la información de aquellas noticias que, según él, son buenas.

Vaya, podría ser la versión gringa de “lo bueno casi no se cuenta, pero cuenta mucho” con el que nos bombardearon hace unos meses por acá, ¿pero en qué se basa la teoría de Trump?

Al presidente norteamericano se le ocurrió hacer una búsqueda sobre sí mismo en la plataforma de Google tecleando las noticias de Trump y, como por arte de magia, pudo percatarse de que no es una de las personas favoritas en internet. Además, dice que los resultados que arroja la plataforma son filtrados estratégicamente para que solo aparezcan las notas que provienen de medios izquierdistas, obviando a los medios conservadores que destacan los sucesos y acciones positivas sobre él.

“Como por arte de magia, Trump pudo percatarse de que no es una de las personas favoritas en internet”

De tal forma que el magnate sospecha que los sitios de mayor relevancia en internet buscan influir en la ciudadanía para cambiar el punto de vista que tienen sobre su persona y las decisiones que toma como presidente.

Sin embargo, Google no filtra ni modifica los resultados de las búsquedas manualmente. El buscador más grande de internet funciona a partir de una serie de algoritmos que determinan el orden de los resultados dependiendo de diversos factores, que van desde el tipo de navegador que se usa, la popularidad de los portales, el tipo de optimización de búsquedas, mercadotecnia, popularidad y otros factores. Tras el señalamiento, Google no se iba a quedar callado, y aseveró que las búsquedas en su plataforma no se utilizan para establecer una agenda política, al tiempo que negó rotundamente que sesguen los resultados hacia una ideología política.

Por lo pronto, queda claro que la cruzada de Trump va más allá de los medios tradicionales, y hoy parece decidido a cargar contra los grandes tecnológicos en medio de la creciente alerta sobre el papel que pueden jugar estas plataformas en la difusión de las verdaderas fake news.

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Obrero de las redes y el ciberespacio, Sopitas es un tipo afortunado.