Ciudad de necios | Asaltos chilangos

Necios que hacen como que hacen. Necios que ni siquiera hacen. Necios a los que no les importa ver la seguridad chilanga huir de la CDMX

Cada elección, la luna y las estrellas son escupidas como saliva de la boca de los candidatos. Hay una ilusión en particular que nos venden desde que en esta ciudad se eligen Jefe de Gobierno, delegados y diputados: habrá más seguridad. Y no, todo resulta un choro. Un choro del tamaño de sus lenguas.

Yo preguntaría a quienes viven en la CDMX si hoy se sienten más seguros en comparación con 1997, cuando los candidatos de los partidos de aquel entonces peleaban por administrar el presupuesto de la ciudad. Lo pregunto porque en 21 años la cosa está igual o peor. Parece como si los políticos administraran la inseguridad. ¿O el negocio (para ellos) de la inseguridad?

Los chilangos ayer nos enteramos de un nuevo asalto a través de este video: bit.ly/2LGmHp7. No es que sea novedad, porque en esta zona a los automovilistas ya los agarraron de mandado y los traen de bajada de a tiro por viaje. Es la delegación Álvaro Obregón, en el cruce de la calle Sur 128 y Acueducto, en la colonia Cove, por el rumbo de Observatorio. Se puede ver a dos asaltantes, uno despachándose con la cuchara grande con el automovilista que intenta huir, pero no puede arrancar su coche de lujo por el tráfico en la zona. Atrás de este coche, otro asaltante a punta de codazos intenta romper el cristal de otro auto: un codazo, otro codazo, un tercer codazo, pero la ventana resiste. Un drama. Es un cruce copioso en peatones y automóviles, pero nadie se atreve a intervenir. Me imagino lo que piensan los peatones: “Ya se los cargó. Ni modo de meterme, qué tal si me toca a mí”. ¿De la policía? Ni sus luces, torretas o sirenas. Nada. ¿Dónde están cuando se les necesita? Seguramente deteniendo a jóvenes en el Parque México (¿O Parque Norcorea?) acusados de cortar flores del jardín. Sé que parece chiste, pero no lo es: como en Norcorea, los policías deteniendo a jóvenes “porque estaban pisando el pasto”, según dijeron al momento de la detención vecinos de la zona que grabaron la escena.

Regreso a Observatorio: ¿en serio la policía está rebasada y no es capaz de detener los asaltos que se dan, no en la noche en un callejón oscuro y remoto, sino en una vía principal a plena luz del día?

Mientras esos robos ocurren, los otros están por ocurrir: los electorales. Y todo para ver que a la clase política que se renovará en los cargos les importa pura madre nuestra seguridad. Ojalá me equivoque y que a partir de las próximas administraciones no haya quien quiera robar y mucho menos chilangos que tengan miedo de vivir en su ciudad.

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Artículo anteriorEdición impresa: 12/06/2018
Nacho Lozano
Con 15 años de kilometraje en medios, cree que el rigor de la ironía y la seriedad de la risa pueden hacer un periodismo original.