La FIL…a de las tortillas

Pues otra vez arranca la FIL. Fue hermoso cuando los organizadores le dieron un dineral a un plagiario. Pero más bello fue cuando le dieron el FIL de Literatura a Fernando Vallejo y en su discurso nos suplicó que no creamos en Cristo, recalcó que no tenemos derecho a reproducirnos y demás provocaciones incluso animalistas. Este año se lo darán a un rumano. Norman Manea. Personalmente: tengo que documentarme a su respecto. El país invitado es Latinoamérica. La incongruencia semántica en esa frase me hace pensar en “el Top Ten en español” o en “crimen organizado”, frases que dentro de sí mismas se contradicen. También estará, rasguñando al boom, Mario Vargas Llosa. ¡Y Calasso! ¡Y Gamoneda!

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No cuesta trabajo imaginar lo que pasará: Llosa atraerá a un buen número de espectadores pero que no serán nada en comparación con los lectores enardecidos y exaltados que irán a ver a su booktuber favorito. Me parece ocioso indagar cuál es el que ahorita está de moda. Apenas en la Feria del Libro de Buenos Aires un chileno que se hace llamar ChupaElPerro firmó ejemplares de su libro-basura durante horas y horas. Esto no está necesariamente mal. Sólo creo que ya tiene que dejar de sorprendernos que siga sucediendo este secuestro de las ferias del libro. Me vienen a la mente esos asaltantes que se suben a las micros sobre Calzada de Tlalpan. Dos hombres tatuados, moneados y evidentemente tunantes le hacen la parada al transporte público y, ya arriba, con un discurso pasivo-agresivo comentan que es mejor que les des tu dinero a que te lo quiten. ¿Quién tiene la culpa de esto? Pues el conductor. Así, pues, las editoriales suben al transporte de los libros impresos a estos escritores bestselleros que no aspiran ni por accidente a la literatura. Tendría que ser yo idiota para descartar tácitamente el trabajo escrito de alguien sólo por su fama en redes sociales, pero…

Realmente la oferta editorial en las ferias no deja de ser una inmensa mesa de novedades del Sanborns. Inmensa y con los mismos precios. Les pido a los visitantes que huyan de esos locales y mejor indaguen en los stands de publicaciones mexicanas. Este año en la FIL andarán buscando lector libros fundamentales. Por ejemplo: “El Problema de Los Tres Cuerpos” de Aniela Rodríguez en el renovado Fondo Editorial Tierra Adentro. ¿Otro ejemplo? “Anatomía del fracaso” de Daniel Miranda Terrés, editado por Mantis. “Kafka en traje de baño” de Franco Félix en Nitro Press. Y, naturalmente, en “Las mutaciones” de Jorge Comensal en la primorosa Antílope.

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Defeño, del Barrio Bravo de Tepito. Autor de los libros de cuentos "Niños tristes" (Premio Maria Luisa Puga 2010), "Perros sin nombre" (Premio Bellas Artes de Cuento San Luis Potosí 2012) y "¡Canta, herida!" (Premio Nacional de Cuento Agustín Yáñez 2015). Además de las novelas "Balas en los ojos", "El siglo de las mujeres" y "Hipsterboy".