Hola, (cierto) militante de partido

Ha llegado el momento de hablar. Tráete un cafecito y sincerémonos. El 2018 está a la vuelta de la esquina y quizá convenga que platiquemos, por el bien del país, un par de ideas con detenimiento y honestidad.

Primero, quisiera decirte que admiro el hecho de que reconozcas que quieres formar parte de la toma de decisiones del país. A veces la vida parece más atractiva desde la frontera de la tristeza, inacción o rabia. A veces es menos vergonzoso no actuar, porque quien hace siempre se equivoca. A veces se antoja hacerse a un lado, pues soñar compromete. Y el que se compromete siempre se decepciona en alguna medida.

También admiro que, pese a todo lo que vives en tu partido, sigues pensando que la mejor manera de organizarnos es la que practica el diálogo, la democracia y la búsqueda del bien común.

Contrario a lo que muchas personas piensan, soy de la idea de que los partidos políticos podrían llegar a ser algo distinto, democrático y muy benéfico para el país. Vaya, que los partidos no son por definición algo vicioso. Al contrario, creo que los partidos fueron creados por buenas razones y que, si nos lo proponemos, podemos rescatarlos.

Sí, usé el verbo rescatar, pues es precisamente lo que personas como tú y yo debemos hacer. No podemos hacernos de la vista gorda: los partidos —entre ellos el tuyo— están a la deriva.

LEE LA COLUMNA ANTERIOR DE PEDRO KUMAMOTO: ¿LA CIUDAD ES NUESTRA?

Militante, tu partido ha privilegiado los pactos de cuates; tu partido le ha dado candidaturas a personas relacionadas con el narcotráfico o se ha aliado con personas de dinero malhabido; tu partido se ha visto envuelto en escándalos de corrupción o malversación de recursos. Militante, no importa de qué partido, tenemos que hacer algo.

Te propongo un par de ideas, todas ellas bajo la siguiente lógica: las dirigencias han olvidado que el máximo órgano de toma de decisión son ustedes, quienes militan y dan sentido al partido. Por eso, te puedo asegurar que en esta aventura vas a encontrar a cientos de militantes que, como tú, quieren ver renacer un partido con sentido.

Te invito a que impulses que las elecciones de candidaturas siempre sean por elección de la militancia. Nada de dedazos o candidaturas de “unidad”, sino que, fieles a su objetivo, impulsen a los mejores cuadros del partido, aunque les caigan mal a la dirigencia.

La materia prima de la política deben ser las ideas, por eso otro punto importante a trabajar será el programa de tu partido. Dicho de otra manera que respondan, ¿qué propuestas le damos al país para poder construir un mejor país? “Acabar con la pobreza”, “más seguridad” o “mejores empleos” ya no se valen como propuestas. Necesitamos plazos, estrategias, presupuesto y responsables. Necesitamos que nos digan cómo y por qué lo haremos. Necesitamos pues que se y nos tomen en serio.

Te pido que custodies el dinero público, que vigiles que sea bien aprovechado y que presiones para que sus presupuestos se construyan a partir de una entrega proporcional de los votos válidos emitidos en la última elección. (La iniciativa #SinVotoNoHayDinero y otras presentadas por partidos pueden ser una opción a seguir).

Finalmente, te pido que nunca toleres la corrupción, venga de quien venga.

Aquí cuatro ideas para empezar la discusión. Yo creo que los partidos pueden mejorar, depende de ti, de mí y de la militancia valiente y entregada que esto suceda. Se puede.

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Tapatío y Gestor Cultural. Interesado en los movimientos sociales, la Poesía, ciudades democráticas y nuevas maneras de entender y hacer la política. Diputado Independiente en Jalisco.