Alberto Fuguet, el escritor que no le tiene miedo a la polémica

Alberto Fuguet, escritor y cineasta chileno, habla sobre Sudor, su nueva novela, de sus gustos literarios y su trabajo en el cine

Desmarcado del realismo mágico —que caracterizó a la literatura latinoamericana de mediados del siglo XX—, Alberto Fuguet se ha consolidado como uno de los escritores más reconocidos en Latinoamérica.

¿Qué puedes decir de Sudor?

Que suda. Me provocó sudar y espero que eso provoque en el lector. Es un viaje, es un libro sobre todo alegre y entretenido.

En México, el libro ha sido polémico por la temática.

Parece que sí, pero fuera del país no ha sido así. Muchas personas que lo han leído no creen que sea polémico, más bien les parece caliente, atractivo, cómico, vertiginoso e intenso. Entiendo que tiene algo… quizá el tema gay es un poco explícito, eso también provoca polémica, pero me gustaría pensar que también logra un poco de morbo, ganas de leerlo. Los libros tienen que tener algo que atraiga. Y yo no le tengo miedo a la polémica, porque tampoco hay que tomarla como algo negativo.

¿Consideras que México es un país conservador?

No, para nada. Un país tiene que ser una mezcla de variedad, debe tener miles de voces y la gente tiene derecho a hacerlas públicas. Creo que el mundo literario con más años tiende a ser un poco más conservador, y a partir de cierta edad para abajo —millenials o gente que se crió con la televisión — es muy abierto. México es un país que abraza la mezcla; es un país joven y vibrante.

¿A qué autores mexicanos lees?

Estoy interesado en leer a Mauricio Montiel Figueras, me gusta lo que hace Fabrizio Mejía. Pero estoy muy interesado —y creo que México tendría que aprovechar y darle más vida y respeto— en un escritor llamado Luis Zapata. Me parece que El vampiro de la colonia Roma es un clásico latinoamericano.

Hay uno que tiene poco de polémico, pero quizá tiene mucho de radical y es alguien de quien quiero aprovechar toda su enseñanza: Sergio Pitol. Este escritor inventó un cierto tipo de idioma y de lenguaje, logró hacer en la memoria una especie autobiográfica, una gran obra y creo que no ha sido apreciado en México y, sobre todo, en el extranjero, tanto en español como en otros idiomas. A mí me encanta y lo respeto mucho, es una inspiración. Hasta el momento es mi escritor mexicano favorito.

Además de escribir, también haces cine. ¿Qué te gusta más?

Me preguntas en un momento en el que no lo tengo tan claro. He hecho ya cinco películas en 10 años, ha sido muy intenso. Lo que me está dando más miedo son dos cosas: que es difícil financiar y requiere mucha energía, y que tienes que estar con mucha gente. Yo hago cine de autor y ese no lo ve casi nadie. En cambio los libros pueden llegar más, pueden volar más que las películas.

¿Tienes alguna película favorita?

Siento que no la tengo. Yo creo que no existen las películas favoritas. Pero hay una muy importante para mí: La ley en la calle, una película de Coppola, me volvió loco. Cuando la vi fue el día en que yo decidí ser escritor, sentí que a partir de ella yo podía escribir algo, llegué a la casa y escribí un cuento, el primero que apareció en un libro mío (Sobredosis). Ese cuento salió de mi impacto al ver La ley en la calle.

Foto: Alejandra Pérez M.