En busca de un futuro sustentable

Plecus es una organización que desea crear conciencia y dar soluciones al gran problema de la basura

Preocupados por el cuidado del ambiente, Sergio Mendoza, Alex Brewster y Yayo Salazar idearon Plecus, una organización que promueve el reciclaje de residuos para tener una vida más sustentable.

La idea surgió hace siete años, cuando los jóvenes cursaban una materia de emprendimiento en el Tecnológico de Monterrey. Santiago y sus compañeros se preguntaron cómo hacer para generar menos basura, por lo que, junto con autoridades del Tec, diseñaron un plan estratégico para reducir y reciclar la basura en el plantel.

Alex, Sergio y Yayo se dieron cuenta de que sólo 5% de la basura de todo el país se recicla, por lo que decidieron llevar el proyecto más lejos: pudieron expandirse y ahora tienen convenios con universidades, fábricas y algunos corporativos en el país.

“Buscamos instituciones con grandes poblaciones cautivas. Nos acercamos a ellas para conocer los distintos tipos de residuos que genera, las instalaciones y los recursos con los que cuentan para después crear de manera conjunta un plan de acción que va desde la concientización hasta la recolección de residuos”, cuenta Sergio, uno de los fundadores.

                                                                     (Alexander Brewster)

El proceso de trabajo es sencillo, pues una vez que Plecus y su socio arman un plan, comienza la recolección. “Esto depende mucho de cada institución. Por lo general, nuestros socios juntan, separan y resguardan los residuos hasta reunir cierta cantidad que permita hacer eficiente la recolección —comenta—. La mayoría de las veces, son cantidades mayores a dos toneladas”.

Una vez que Plecus recoge la basura, la llevan a plantas especializadas de reciclaje: lugares donde sólo reciclan vidrio, basura electrónica, unicel, pet y plásticos, aluminio y metales, así como algunos textiles. “Algunos residuos se entregan a grandes recolectores, quienes los envían a otros países para que sean reciclados”.

La mayoría de la población piensa que los residuos son eso: basura. Pero Plecus los vende a las plantas de reciclaje. “El valor económico que tienen permite que la organización no sólo sea rentable, sino que alcanza para retribuir a las instituciones con quienes trabajamos. Nuestro modelo de negocio impacta de manera ambiental, social y económicamente. Cada institución se lleva 35% del ingreso obtenido”.

Otra de las misiones de Plecus es apoyar a los proyectos que tienen los mismos objetivos y características, en relación a la operación. Los ayudan a “concretar ideas que puedan desarrollarse en una incubadora”, además reciben una beca.

La organización busca que los recursos naturales sean utilizados de manera responsable y que se tome conciencia de lo que realmente es la basura. El compromiso de los jóvenes lo llevan en el nombre de la organización: “Plecus hace alusión a un tipo de pez que se pega a los vidrios de las peceras y la limpia para beneficio propio y de la comunidad”.