Entrevista con Erik Qualman, especialista en marketing

marketing

Platicamos con el mercadólogo sobre el futuro de las redes sociales, las responsabilidades de un influencer y aprovechamos para pedirle un consejo para los jóvenes emprendedores chilangos.

“Un gran número de seguidores conlleva grandes responsabilidades”

Con varios años de experiencia, Erik Qualman es considerado uno de los 50 influencers digitales más importantes del mundo. Su libro Socialnomics es todo un éxito de ventas y ha visitado más de 48 países para dar pláticas motivacionales frente a unos 25 millones de personas. El próximo 20 y 21 de septiembre, el norteamericano estará de visita en la Ciudad de México para participar en EXMA, la plataforma de marketing más grande de Latinoamérica.

 

¿Cuál es la principal contribución de un evento como EXMA al mundo del marketing?
Además de las increíbles oportunidades de networking, la belleza de EXMA es que te permite salir de tu cotidianidad y explorar cómo hacer posible lo imposible. Le da a la audiencia el espacio mental para reconcentrarse en aspectos del marketing que realmente importan y en cómo alcanzar sus metas.

 

¿Hay algún público en particular al que vaya dirigida tu participación en este evento?
Si ya eres tan exitoso y tan feliz como quieres ser en la vida y en tu trabajo, entonces mi plática no es para ti. Estoy buscando llegar a todo aquel que siente que afuera hay un poco más para ellos (éxito, felicidad, etc.) y solo necesita unos cuantos consejos y ciertos recordatorios de que eso que buscan está justo frente a ellos y cómo obtenerlo.

 

¿Por qué piensas que la gente debería elegir las redes sociales en vez de los medios tradicionales para hacer publicidad?
Si el mejor pescador está en un lago sin peces, va a tener menos éxito que el peor pescador en un estanque lleno. Un buen mercadólogo sabe pescar donde están los peces. Por su cantidad de usuarios, Facebook podría considerarse el país más poblado del mundo.

 

¿Cuál crees que es el futuro de las redes sociales?
Soy un fanático de la búsqueda social, incluso hablé de esto hace 8 años en mi libro Socialnomics, por lo que me sorprende que todavía no la tengamos. Es la habilidad de ver lo que a tus amigos les gusta y no les gusta respecto a productos y servicios. Como ahora que ya no buscamos noticias, ellas nos encuentran. Ya no buscamos por productos y servicios, ellos llegan a nosotros mediante el poder de la socialnomía.

 

¿Cuál es tu definición de “influencer” y cuál consideras que es su principal rol en el marketing?
Un influencer es cualquiera que le da información valiosa a otro y que pueda influenciar su comportamiento, su pensamiento y, más importante aún, sus acciones. Las redes sociales han permitido que el alcance de los influencers se expanda más lejos y más rápido.

 

¿Estas figuras tienen alguna responsabilidad con sus seguidores? ¿No están abusando de la atención de su público?
Sí. Un gran número de seguidores conlleva grandes responsabilidades. La clave para un influencer es siempre ser transparente con su público y siempre aportarles información valiosa para ayudarlos.

 

¿Cuál es la lección más importante que has aprendido a lo largo de tu carrera?
Soy un gran fan de Walt Disney y esta es una lección que él aprendió y a mí me tomó bastante tiempo entender: si puedes soñarlo, puedes lograrlo.

 

Si algún lector está pensando en iniciar un negocio, ¿crees que debería de escoger el marketing en redes sociales sobre las formas convencionales?
No tenemos opción sobre si queremos utilizar las redes sociales, la decisión es qué tan bien lo aprovecharemos.

 

¿Qué consejo le darías a un joven emprendedor?
No cualquiera debería ser emprendedor. Algunos deberían ser “intrapreneurs”. Si tu meta en la vida es ser rico, probablemente no suceda. Si tu objetivo es hacer aquello para lo que has sido diseñado y que disfrutas, será muy difícil no ganar mucho dinero. El éxito es una opción. “Ya sea que pienses que vas a fracasar o que vas a tener éxito, estás en lo correcto”, decía Henry Ford. Falla rápido, falla hacia delante, falla mejor. La forma larga de deletrear “éxito” es “diversión”.