Las Fuerzas Armadas tienen museo

En lo que fue una subestación de servicio ferroviario, un edificio precioso de 1906, está el Museo del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos (MUEFA). Lo crearon en 2010 con motivo del Bicentenario. Es uno de esos lugares que ves desde el Metro cuando andas en la línea azul, pero por los que nunca pasas a pie, y si sí, te da miedo porque hay un soldado armado en la entrada. ¡Gulp!

Obviamente es el lugar menos chairo de la historia, y eso de glorificar al Ejército hará que a los pacifistas les dé el soponcio. Pero no deja de ser un museo de historia con datos y bastantes piezas interesantes.

El recorrido arranca con una minisala dedicada a los uniformes de algunos ejércitos del pasado mexicano. Aquí destaca una colección de acuarelas del siglo XIX que retratan en caricatura a oficiales, soldados y chimecos.

Luego viene un espacio salpicado de pinturas, reproducciones de documentos, esculturas y objetos varios que exaltan a los héroes patrios. También hay armas del siglo XIX y principios del XX: revólvers, fusiles, ametralladoras rústicas, escopetas, pistolas. Algunas vitrinas no tienen ningún sentido, como una de un busto de Porfirio Díaz rodeado de cuatro vasotes para pulque (“tornillos” de a litro, específicamente), y eso nos encanta.

En el espacio dedicado a la Fuerza Aérea, hay que prestar mucha atención a las fotos antiguas, donde se ve a los precursores de la aviación, todos elegantes con sus ropas de principios del siglo XX.

En la planta alta hay una serie de retratos de los héroes patrios que, al acercarte, se mueven y te hablan. ¡Son como de Harry Potter! La neta, están muy divertidos y bien logrados, aunque la calva del actor que hace a Miguel Hidalgo está un poco chafa.

Abajo tienen una tiendita que ofrece llaveros chinos en forma de armas, figuritas de Cantinflas con uniforme militar, separadores de metal repujado y flores de papel (¿?).

El MUEFA está en Calzada de Tlalpan 1836, en la colonia Country Club, muy cerquita de Metro General Anaya. Abre de martes a domingo, de 10:00 a 17:00, y la entrada es gratis.

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Artículo anteriorEdición impresa: 06/09/2018
Estudió Comunicación en la UNAM, pero en realidad aprendió a escribir en los chat rooms noventeros y luego en los blogs. Es tan fan de la Ciudad de México que tiene el mapa del Metro tatuado en el brazo.