Leyendas Chilangas: El hotel embrujado de la Doctores

Un frío inexplicable y miedo sin razón aparente; es lo que se siente al pasar por esta vieja casona

Un frío inexplicable y miedo sin razón aparente es lo que se siente al pasar por esta vieja casona, ubicada en el cruce de las avenidas Niños Héroes y Dr. Juan Navarro, en la colonia Doctores.

A lo lejos, los curiosos podemos observar un sombrío y descuidado edificio, sin embargo su belleza arquitectónica se impone ante la tristeza y el abandonado del lugar, el cual solo es resguardado por los puestos de comida que se encuentran a su alrededor. Al acercarse, un frío inexplicable invade tu piel y, como por arte de magia, se eriza.

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Sobre este lugar circulan numerosas leyendas, una de ellas cuenta que fue edificado con la idea de levantar un lujoso hotel que llevaría por nombre La Posada del Sol; se dice que el dueño y arquitecto de este impresionante sitio fue Fernando Saldaña Galván, un adinerado español aficionado a las ciencias ocultas, quien no pudo ver concluida su obra, ya que tiempo antes de finalizar murió colgado en el Jardín.

No obstante, otras versiones refieren que el señor murió de neumonía en su casa de las Lomas, aunque algunos testigos aseguran que la presencia de este hombre se siente por los rincones del lugar. Tan extraordinaria como estas versiones de su muerte es la construcción de la Posada del Sol, donde el adinerado dueño quería conjuntar en su obra las características de diversas culturas.

Algunos dicen que este enorme proyecto sólo funcionó como hotel algunos meses y fue cerrado debido a que el arquitecto, quien también tenía un puesto en el gobierno en turno de la Ciudad de México, tomó fondos del erario público para mantener su joyita, por lo que le fue embargada.

Otra versión cuenta que el edificio pasó a ser oficinas de gobierno del entonces Distrito Federal, las cuales contaban con una guardería para los niños y niñas de los trabajadores.

Se dice que una niñita escapó de la guardería para jugar por el lugar, caminó a lo largo y ancho de este gran sitio; las encargadas de la guardería al darse cuenta de que faltaba una pequeña, corrieron a buscarla durante varias horas sin que tuvieran éxito hasta que la hallaron en uno de los sótanos de los múltiples túneles que el arquitecto construyó, pero sin vida.

Desde entonces se dice que el espíritu en pena de la chiquilla vaga por esta enorme construcción, para resguardar su alma algunos curiosos colocaron un altar con una foto que aparentemente es de la menor, un viejo vestido, dulces y algunas ofrendas para ella.

El lugar guarda otras historias, también se dice que los túneles secretos del lugar fueron el escondite y cuarto de tortura para algunos presos de Arturo, el Negro Durazo, jefe del Departamento de Policía y Tránsito de la Ciudad de México. Se comenta que algunos de los encarcelados murieron y que sus almas aún penan en el lugar.

No se sabe con certeza cuál será el futuro de este majestuoso lugar, sin embargo lo puedes apreciar en algunas películas mexicanas como Kilometro 31. Si lo quieres ver más de cerca puedes solicitar un permiso, aunque este puede llegar a tardar meses.

Donde: en el cruce de Niños Héroes y Dr. Juan Navarro, col Doctores.

(Fotos: Cortesía)

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Periodista en formación, egresada de la carrera de Comunicación y Periodismo, de la FES Aragón (UNAM). Amante de la buena música, el cine y el café.