Retos escolares que formaron tu carácter

Los primeros años de vida son decisivos en el desarrollo de la personalidad. Uno de los retos más extremos de este periodo es sobrevivir día a día en la escuela. Lo que nadie te dijo es que si no fuera por esos retos, tus habilidades y tu vocación hoy serían muy distintas

Héroe histórico

¿Cargar una mochila con 15 libros y 10 cuadernos hizo que te identificaras alguna vez con El Pípila? Aunque no lo creas, ir a la escuela como burro de carga perfeccionó tu resistencia física.

Inteligencia social

Tu carrera como abogado/RP empezó aquel lejano día en que invertiste toda una tarde en persuadir y sobornar a tu hermano mayor para que fingiera ser tu tío en la entrega de boletas.

Al límite

Tus técnicas de supervivencia y combate llegaron a lo más alto cuando entendiste que no pasaría un sólo día en la escuela sin que tus compañeros te robaran el lunch (aka torta de huevo).

En la Matrix

Cada que la maestra aventaba un gis hacia tu lugar porque no dejabas de interrumpir la clase, y tú lo esquivabas, se desarrollaba tu potencial para sortear balas al estilo de Matrix. Algo bien inútil.

Experto grafólogo

Falsificar la firma de tus padres en la boleta no es nada sencillo: tenías que usar lupas, plumas especiales y ensayar varias horas (el inicio de tus habilidades como grafólogo… o estafador).

 El camaleón

La maestra separó cada banca medio metro y te alejó de los ñoños. No hubo otro camino: para copiar en el examen, tuviste que desarrollar vista periférica. Misterios de la evolución humana.

 Entrenamiento parkour

Aunque tus papás te decían que te romperías la cabeza si no te bajabas de ahí, tu voz interior siempre supo que llegarías lejos. Hoy, el parkour es tu pasión. Eso, o eres un ratero consumado.

 Todo un artesano

Cada vez que te regañaban por rayar las bancas, los maestros no veían que estaban cambiando el futuro de uno de los grandes artesanos del repujado. Sólo bastaba con cambiar el material.