Farmacia Internacional, salud para el alma

Farmacia Internacional

Farmacia Internacional tiene todo para que salgas sintiéndote mejor. El Edificio Vizcaya, uno de los más hermosos de la Ciudad de México, es de esos sueños inmobiliarios que le arrancan suspiros a quienes aman la arquitectura de principios del siglo XX. Por años, mantuvo sus rentas congeladas y, por lo tanto, se deterioró; sin embargo, recientemente recuperó su esplendor original. Nada más faltaban los locales de la planta baja, que desentonaban con el estilo: eran solamente negocios dedicados a los automóviles, no a los humanos.

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Como para terminar de sanar el inmueble y la relación con los vecinos, que quizá ya no puedan comprar anticongelante ni bujías, pero sí café y pastel, apareció Farmacia Internacional. O más bien reapareció, porque a mediados del siglo XX hubo un establecimiento llamado así; una droguería muy elegante que el tiempo desplazó.

Aunque retomaron el nombre, el giro actual es el de café y salón de belleza. Su carta es breve y poco elaborada, pero no se necesita más: la idea es disfrutar de los placeres simples de la vida, como un bisquet artesanal con compota hecha en casa, un café con leche orgánica, yogur con granola y compota de guayaba, un pancito tostado con aguacate y huevo perfecto, unas rillettes de cerdo, tostadas de mariscos o una sopa de tomate. Todo en un ambiente acogedor, decorado minuciosamente, ambientado con una excelente playlist de blues y jazz.

A veces hay menús especiales, sobre todo para combatir la cruda. Al mismo tiempo, el lugar sirve como peluquería. Puedes hacerte un corte mientras cierras los ojos, disfrutas de un capuchino y te imaginas cómo era la Ciudad de México en la década de los 20. Antes de ir, te recomendamos hacer una reservación al 5086 6220.

Dónde: Bucareli 128 loc. F

Abre de lunes a viernes de 8:30 a 20 h y sábado de 9 a 17 h.

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Estudió Comunicación en la UNAM, pero en realidad aprendió a escribir en los chat rooms noventeros y luego en los blogs. Es tan fan de la Ciudad de México que tiene el mapa del Metro tatuado en el brazo.